martes, 14 de marzo de 2017

Fotografía e intertexto


Cada vez que voy a escribir un post para el blog siento que al parecer todo está dicho alrededor de la fotografía, aunque también estoy claro que siempre habrá tela que cortar en cuanto a la cantidad de detalles que abarca la imagen y sus incidencias. Revisando las redes me encuentro muchos artículos que muestran el trabajo de tal o cual fotógrafo, ciertamente hay mucho lugar común pero también hay algunas sorpresas e imágenes que quitan el aliento flotando  gratis en las redes, ahora lo que no es fácil encontrar son artículos que hablen seriamente de los “problemas” teóricos más allá de la tecnosofía.

Creo que existe una tendencia cada vez más fuerte a considerar la fotografía como un caso aparte de toda la producción artística como si hablásemos de una actividad aislada y no del resultado de la suma de los múltiples movimientos artísticos, sociales, tecnológicos y hasta filosóficos que se han sucedido en los últimos doscientos años.Si analizamos concienzudamente cada imagen ganadora de premios (por tener un punto de inicio) pudiéramos inferir que  tiene antecedentes -reales o accidentales-en otras expresiones del arte.

Una vez nombrados los antecedentes toca explicar los reales o accidentales.El ser humano es una esponja que absorbe todo lo que ve, escucha, aprende, lee e intuye, casi siempre todo ese cumulo de información se guarda en el subconsciente aflorando de vez en cuando sin que el autor tan siquiera se dé cuenta que realiza tal acto, otras veces ese conocimiento es digerido, pensado, repensado y utilizado de manera totalmente lucida para que su trabajo tenga el efecto deseado y ahí estamos ante un acto deliberado para aprovechar los referentes en la obra.

En ambos casos el autor usa esos referentes que han sido utilizados por muchos otros antes que él y serán utilizados por muchos más luego de él a fin de que los observadores atentos o no puedan captar el significado de su trabajo sin mayores explicaciones aun sin manejar de forma cabal los símbolos exhibidos en la obra, recordemos que la suma de los símbolos hace posible que una imagen tenga significación pues de otra manera estaríamos ante la presencia de una postal bonita pero anodina que no lleva a ninguna parte, una más de los millones que flotan cada segundo por las saturadas redes sociales. A este fenómeno lo llaman los investigadores de la literatura “intertexto” que no es más que la inclusión de textos anteriores como pauta referencial en nuevos textos, lo que supone una eterna reutilización tanto argumental como semántica de toda la obra importante desde el inicio de los tiempos, para definir de manera académica  pudiéramos citar aRolandBarthes (1974) ; “…las fuentes de un texto no están solamente no están solamente por delante de él; están también después de él.”, lo que nos trae a pensar que el intertexto tiene una suerte de génesis en el pre-texto. Ateniéndonos a lo que  Barthes afirmó y haciendo gala de lo que pudiéramos llamar una licencia creativa, teoría mediante, constatamos que toda obra está plena de “pre textos” pues en muchos casos hace alusiones a otras  anteriores y posteriores, aunque es un término que se asocia a la literatura en realidad es un fenómeno que abarca toda la obra producida por el cerebro humano, no sólo lo artístico también lo científico, religioso y hasta lo social sin que exista desmerito alguno en admirar el genio que existe todos los ámbitos del saber humano.

Al hablar de intertexto o de interrelación entre las obras toca hacer una diferenciación entre este fenómeno (muy natural por cierto) y las distintas clases de plagio  que si bien algunos críticos las incluyen dentro de categorías intertextuales hay que definirlas para evitar malas interpretaciones de nuestro trabajo. Las distintas clases de plagio que conozco son ; el plagio intencional que no es más que la copia burda o acabada de una obra de otro autor que se hace de manera intencional para ganar alguna relevancia sin utilizar muy bien el intelecto , está el plagio por homenaje que podríamos ubicar en aquellas escenas copiadas de otros autores introduciendo variantes para terminar obteniendo una versión de la obra de otro autor, lo que presupone una suerte de homenaje al genio al que se está plagiando, como ejemplo de ello podríamos tomar las miles de versiones de “La ultima cena” de DaVincique sin pretender imitar son bastante atractivas, como último punto podemos hablar del plagio por ignorancia que entre todas las clasificaciones es la menos honrosa pues en las dos primeras hablamos de un acto consciente en este  puede ser el reflejo de algún recuerdo impreciso o la culminación de un trabajo hecho a ciegas, lo más grave de este caso es que por lo general sus “autores” muestran sin pudor alguno su “descubrimiento”  y tienen hasta seguidores que viven en ese mismo universo de ignorancia por negarse a tener una visión amplia del asunto, no hacer investigación no relacionarse con gente que realmente sabe del hecho artístico,pasando claro por una total negativa a navegar en otros espacios del quehacer fotográfico (por solo tomar un ejemplo) lo que da como resultado un trabajo que pudiendo estar bien acabado termina siendo desechado por ser la copia de otros.

Cuando me tropecé por primera vez con el término “Intertexto” e investigué sus implicaciones tuve una decepción momentánea pues eso significa que cualquier pretensión de originalidad está circunscrita a un reducido grupo de genios cada vez más pequeño por aquello de la masificación de la información gracias no solo al internet si no a los múltiples medios de comunicación que desde los años 80 nos bombardean desde todos los frentes posibles, sin embargo luego de años de investigar sobre el tema he llegado a la conclusión de que no todo está perdido, si lo vemos desde la óptica creativa la única solución posible para escapar del lugar común reside no solo en hacer de la investigación un ejercicio constante, también está en hacer que nuestro trabajo sea el producto de largos periodos de meditación además de lograr hacer una simbiosis entre obra y psique que exprese nuestra opinión alrededor de lo que nos interesa mostrar  sin dejar de lado el cuidado técnico que debemos tener con cada imagen mostrada.

Una vez conocido el fenómeno intertextual se hace mucho  más llevadero el hacer algo similar al arte pues nos permite tener conciencia plena de la utilización de los símbolos para lograr comunicar con nuestro trabajo alejándonos de ese espantoso lugar común que tanto angustia a muchos en estos tiempos de sobresaturación informativa.
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                                                                             Profesor José Ramón Briceño, 2017
@plurifotos