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domingo, 22 de junio de 2014

A propósito de los "fotógrafos profesionales"

 La fotografía se ha democratizado al fin, ahora todos tenemos acceso a ella y la podemos compartir por las redes,  eso leí en estos días en un sitio de internet, como quien eso escribía se autodenominaba como “artista visual”, no creí pertinente discutirle el asunto, eso es tan verdad como decir que por que tengo ordenador con un programa para escribir textos soy escritor.

He escrito lo suficiente al respecto como para que algunos entiendan que es eso de ser artista, con que se come, como se hace y cuáles son las reglas al respecto. No comulgo con esos docentes de la fotografía que se envanecen y se juran imprescindibles, cuyas sentencias (creen) son edictos divinos y ven por encima del hombro a todo aquel que no comparte sus ideas, soy enemigo acérrimo de esos que se asumen como regentes, cuando en realidad no son más que mercachifles de su oficio, que prefieren destrozar a todos con tal de tener su cuota de discípulos fieles que se inscriben hasta en cursos de marquetería con papier maché si su “maestro” se los pide, esos sobran y conozco a más de uno.

Sin embargo creo fervientemente en la experimentación, en el libre albedrio y en la mesura con la que los nuevos fotógrafos muestran sus trabajos, la mirada que siempre está alerta, el cerebro siempre funcionando para hurgar la realidad y entresacar su porción de mundo para traducirla en pixeles, en quienes miran a los maestros del mundo entero y van captándolos matices de su obra, quizás no para imitarlos pero si para combinar sus estilos hasta encontrar el propio.

Me he tropezado en mi aula con farsantes del modo automático que creen más en lo efectista de los filtros que en el poder de la observación, esos que tienen el descaro de presentarse como fotógrafos “profesionales”, “artistas fotográficos” o lo ponen en inglés para (piensan) tener más impacto, cuando solamente con identificarse como fotógrafos a secas bastaría.

De esos, muchos abandonan las aulas de clase pues piensan que la fotografía es solo una forma fácil de ganarse la vida, tristemente es así en muchos casos y lo peor es que desmeritan a quienes ejercen su oficio con el decoro y la preocupación pertinente,  haciendo de su día a día un ejercicio de investigación constante. No sé si es solo acá en Venezuela, pero tengo la impresión de que en toda Latinoamérica es el mismo asunto.

Al final no es solo un asunto de semántica, eso de identificarse como tal o como cual tipo de fotógrafo, el cuento es el de tener un mínimo de sentido común para salir a hacer su trabajo. Hay todo un submundo de gente que maltrata el oficio hasta niveles realmente vergonzosos, unos se autodenominan artistas presentando cosas tan espantosas que hablar de ellos sin insultarlos es imposible, otros maltratan al público desde las imágenes de bodas y eventos, todos esos prostituyen el oficio hasta niveles insultantes, me explico, casi todos cobran por su trabajo sumas groseramente insuficientes pues su escasa formación les impide saber exactamente cuánto cuesta en realidad ser “Fotógrafo” , bajan sus precios, regalan sus fotos, dicen ser algo que saben que no son, además, se abrogan espacios que no les corresponden (política por medio) dejando por fuera a quienes de verdad son serios en su oficio.

Señores “artistas fotográficos”, “fotógrafos profesionales”, fulanos o fulanas de tal “photograhy” o "photographer" , sepan desde ya que los títulos se ganan, no son simplemente una marca de agua, el mundo no los odia (yo tampoco) pero si sus imágenes son malas, repetidas, harto comunes, con miles de fallas no esperen una palabra de aliento, que el pudor también se exhibe y la gente seria se molesta.
Profesor José Ramón Briceño
@plurifotos

 
Vivo ejemplo de un mal fotografo

4 comentarios:

  1. Yo ni a fotógrafo llego por no tener no tengo ni cámara, bueno si la de un móvil destartalado....... pero bueno con una simple caja de zapatos forrada de negro con un agujerito un tapon que tape el agujerito,un cuarto oscuro para poder meter el negativo dentro de la caja sin que se vele, encender la luz, quitar el tapon y zas una foto.........mas que la calidad de las fotos hoy dia con tanta tecnología punta habría que mirar mas la calidad del ojo que fotografía y el amplio espectro emocional y sentimental que posea el retratista o fotógrafo a la hora de que lo que capta llegue a otras retinas y cause alguna emoción ya sea mala buena o regular en sus terminaciones nerviosas y cause un efecto agradable al procesarla nuestra mente.........

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  2. Al autor de esta entrada, cito sus palabras "unos se autodenominan artistas presentando cosas tan espantosas que hablar de ellos sin insultarlos es imposible, otros maltratan al público desde las imágenes de bodas y eventos, todos esos prostituyen el oficio hasta niveles insultantes".

    ¿Que te hace diferente al contener una crítica tan poco constructiva? Te leo y solo puedo sacar un par de conclusiones, estas de capa caída o llevas mucho sin hacer una foto que te llene. Creo que el hablar de ese grupo de personas que, de manera creciente gracias a las nuevas tecnologías han conseguido satisfacer sus deseos de entrar en un mundo elitista de marcas y caros conponentes, es una forma de descargarte de una tensión personal que tienes. No veo ninguna lógica entre tu argumento y la finalidad con la que has comenzado a escribir la entrada. Ejemplos de malas imágenes hay miles, pero de ahí a insultar a esas personas, me hacen considerar que tu criterio es nulo. El respeto de necesario y si lo tienes puedes hablar de todo con tu propia verdad y ser escuchado y leído. Me ha sorprendido esto de tu parte.

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    1. Anónimo, creo que te equivocas de parte a parte. Comentar sobre todos aquellos que se autodenominan profesionales de la fotografía y que resultan ser unos arribistas no tiene nada que ver con las frustraciones personales ni nada parecido. Hay un intrusismo galopante en el oficio de fotógrafo; ciertamente siempre existió el personaje que pensaba que "él" era capaz de hacer esa fotografía por la que un profesional le cobraba por su trabajo, y que se sentía capacitado para afrontar una tarea para la que no estaba preparado, pero el advenimiento de la fotografía digital ha hecho que se llegue al paroxismo. Por favor, no confundas el hambre con las ganas de comer.

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  3. Me gusta la discusión, ciertamente no tiene nada que ver con andar de capa caída o no, es más con la locura de muchos que se abrogan capacidades que distan mucho de tener, más allá de lo que yo pueda opinar (esta es mi opinión) existen, son muchisimos en esa clasificación, solo después de ser descubiertos, se apenan y a fuerza de ejercicio y tesón se convierten en verdaderos fotógrafos, más allá de los rótulos y clasificaciones .
    José Ramón Briceño

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