Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de marzo de 2025

Herramientas lingüísticas para hacer critica fotográfica

 Hacer critica fotográfica profunda es un ejercicio complicado, sobre todo porque las herramientas de la academia son (o al menos a mi me lo parece) siempre confusas, sin embargo, la cualidad comunicativa de la fotografía perite recurrir a elementos teóricos de otra disciplinas para adaptarlas y usarlas como apoyos teóricos que nos dan sustento para poder ejercer la critica fotográfica de un modo que nos permite hace acopio de insumos para el análisis de la obra de terceros  la propia, en este caso he redactado un breve ensayo usando como punto de ancla el portafolio del maestro Sebastián Salgado Llamado “Workers” (1986).

Para ello nos valdremos de algunos de los más notables investigadores del campo de la lingüística y ejemplificaremos de medio genérico la aplicación de estas teorías al análisis de este trabajo fotográfico

 El Lenguaje como Sistema de Signos

Así como el lenguaje verbal se organiza en un sistema de signos, la fotografía también es un sistema semiótico con sus propias reglas de significación. Roland Barthes ya exploró la fotografía como un lenguaje con su denotación y connotación.

El Lenguaje como Sistema de Signos (Ferdinand de Saussure)

Saussure nos enseñó que el lenguaje es un sistema de signos arbitrarios donde el significado surge de diferencias entre signos. En Workers, Salgado construye un "lenguaje visual" donde la minería, la agricultura o la construcción no se entienden solo por lo que muestran, sino por la relación entre imágenes. Por ejemplo, el contraste entre el cuerpo de un trabajador cubierto de hollín y el fondo vacío resalta la dureza de su labor, del mismo modo en que en el lenguaje una palabra adquiere sentido por oposición a otras.

 Discurso y Enunciación en Fotografía

Cada fotografía es un acto de enunciación visual que, como en el lenguaje, implica un emisor, un receptor y un contexto de producción e interpretación. Benveniste explica que el discurso no es solo contenido, sino un acto en el que el emisor (fotógrafo) se posiciona frente al receptor (espectador). Salgado no es un simple documentalista neutro: al elegir ángulos dramáticos y primeros planos de rostros agotados, nos hace ver la dignidad y el sufrimiento de los trabajadores. Su enunciación visual influye en cómo interpretamos las imágenes, tal como un escritor influye en el lector mediante el tono y la selección de palabras.

 Intertextualidad y Referencialidad

En lingüística, los textos dialogan entre sí; en fotografía, cada imagen remite a otras imágenes previas, construyendo significados dentro de una tradición visual. Lo mismo ocurre con la literatura.

Julia Kristeva desarrolló la idea de intertextualidad: todo discurso remite a otros discursos. En Workers, Salgado dialoga con la tradición fotográfica del realismo social (como las imágenes de Lewis Hine) y con la pintura clásica (sus composiciones recuerdan a los frescos renacentistas). Al analizar una fotografía, hay que preguntarse: ¿a qué otras imágenes nos remiten? ¿Cómo dialoga con la historia del arte y la fotografía?

 La Intencionalidad Comunicativa

Así como los discursos lingüísticos tienen una intención comunicativa (informar, persuadir, emocionar), las fotografías pueden interpretarse bajo la misma óptica.Paul Grice estableció los principios de cooperación en la comunicación: cada acto comunicativo tiene una intención. En Workers, la intención de Salgado no es solo documentar, sino provocar empatía y reflexión. Por ejemplo, su uso del blanco y negro enfatiza la textura y la expresión, eliminando distracciones cromáticas. Este uso intencionado del lenguaje visual guía la interpretación, como lo hacen las palabras en un texto.

Pragmática y Contexto

El significado en lingüística depende del contexto de uso. En fotografía, el significado también se moldea por el lugar y el momento en que la imagen se presenta. Austin y Searle explicaron que el significado no depende solo de las palabras, sino del contexto en el que se usan. Lo mismo ocurre en fotografía. En Workers, una imagen de mineros ascendiendo con sacos al hombro puede leerse como un símbolo del esfuerzo humano, pero en otro contexto (una campaña publicitaria, por ejemplo), podría adquirir un significado distinto.

 La Narratividad en la Imagen

Desde la lingüística se analizan los relatos como estructuras narrativas. En fotografía, la secuencia de imágenes o la composición de una sola imagen pueden estructurar una narración. Tzvetan Todorov plantea que toda narración tiene estructura: un estado inicial, una ruptura y una resolución. En Workers, aunque cada foto es una unidad, la secuencia construye un relato. Vemos trabajadores en distintas etapas de su labor: en movimiento, en reposo, en esfuerzo extremo. La serie funciona como un cuento visual sobre la relación del ser humano con el trabajo.

 Modalidad y Verdad Fotográfica

En lenguaje, la modalidad indica certeza, posibilidad o duda. En fotografía, el encuadre, el color y la iluminación también modulan la "verdad" percibida de la imagen. Norman Fairclough estudió cómo el discurso proyecta diferentes niveles de certeza. En fotografía, la modalidad se expresa en el estilo visual. Salgado elige tomas de alto contraste y composiciones dramáticas para reforzar la dureza del trabajo. ¿Es esta la realidad objetiva? No, es una visión subjetiva, como cualquier discurso que enfatiza ciertos aspectos y omite otros.

Polisemia y Ambigüedad

Las palabras pueden tener múltiples interpretaciones según el contexto. Lo mismo sucede con la imagen, que puede ser polisémica y susceptible a múltiples lecturas. Umberto Eco explica que los signos pueden tener múltiples interpretaciones. En Workers, una imagen de hombres con el torso desnudo y cuerpos cubiertos de sudor puede simbolizar tanto la explotación laboral como la fuerza humana. La ambigüedad permite lecturas distintas según el espectador.

La Retórica Visual y Figuras del Discurso

Metáfora, metonimia y sinécdoque, fundamentales en el análisis del discurso, también se manifiestan en la fotografía. Un objeto puede representar una idea más amplia en la imagen. Roman Jakobson describió las funciones del lenguaje y la importancia de la metáfora y la metonimia. En Workers, Salgado usa metáforas visuales: una fila de obreros cargando sacos evoca una cadena humana, un símbolo de esfuerzo colectivo. También emplea metonimias, donde una parte representa el todo (unas manos agrietadas representan la dureza del trabajo).

 La Ideología en el Discurso y en la Imagen

El análisis crítico del discurso explora cómo el poder y la ideología influyen en el lenguaje. La fotografía, al igual que el texto, puede reforzar o desafiar ideologías dominantes. Teun Van Dijk analizó cómo el discurso reproduce ideologías. Salgado retrata el trabajo como un acto de resistencia y dignidad, pero también denuncia la explotación. Su serie Workers desafía la visión moderna del progreso al mostrar trabajos que parecen sacados del siglo XIX.

La Coherencia y Cohesión en la Imagen

Así como en un texto las palabras se organizan para formar un todo comprensible, en una fotografía los elementos visuales deben estructurarse para comunicar de manera efectiva. M.A.K Halliday estudió cómo los textos se organizan de manera coherente. En Workers, la coherencia surge de la repetición de temas (fuerza, fatiga, comunidad), y la cohesión se logra a través de la composición visual (líneas diagonales que guían la mirada, patrones de luz y sombra que conectan imágenes).

 La Fotografía como Texto Visual

En teoría del discurso, se concibe el texto como una unidad de sentido. La fotografía, en este sentido, puede analizarse como un texto que genera significados a través de sus elementos visuales. Para Roland Barthes, las imágenes tienen denotación (lo que muestran literalmente) y connotación (los significados simbólicos). En Workers, la denotación es clara: hombres trabajando. Pero la connotación varía: ¿es una denuncia social, un homenaje al esfuerzo humano, o ambas cosas?

 La Perspectiva del Autor y el Receptor

El análisis del discurso estudia cómo los autores construyen significados y cómo los lectores los interpretan. En fotografía, el fotógrafo elige qué mostrar y el espectador reconstruye la historia desde su propia experiencia. Mikhail Bajtín habló del "dialogismo", la idea de que todo texto se interpreta de manera diferente según el lector. En Workers, un activista laboral puede ver una denuncia, mientras que un economista puede ver la imagen de un sector productivo esencial.

 Hibridación de Lenguajes

La relación entre texto e imagen es clave en la fotografía documental y en la literatura ilustrada. Ambos sistemas pueden analizarse con herramientas del análisis del discurso. Gilles Deleuze y Félix Guattari estudiaron cómo los lenguajes se mezclan. En Workers, las imágenes pueden analizarse junto a textos históricos sobre el trabajo, poemas sobre la dignidad obrera o canciones de protesta. Un análisis discursivo debe considerar esta interconexión.

 

La integración interdisciplinaria aplicando  de estas herramientas teóricas de uso común para la crítica literaria, basándonos en el supuesto de que la fotografía es una herramienta comunicacional tal cual como cualquier discurso narrativo nos permite partir de lo visual para hurgar en las narrativas híbridas, y así lograr un entendimiento más profundo de la pieza artística hecha imagen. La carga visual con alto contenido narrativo en trabajos tan profundamente descriptivos y visualmente poéticos como Workers, nos permite utilizar la lingüística como herramienta de análisis de discurso, cada fotografía cuenta una historia, un paralelismo evidente donde literatura y fotografía dialogan constantemente, solo que la primera usa palabras y la segunda, imágenes.

Profesor José Ramón Briceño Diwan

27/03/2025

 

 


 

 

 

 

 

jueves, 9 de enero de 2025

Fotografía Pura: Mito o Realidad

 Cuando ya uno cree que el siglo XXI arrasó con todo vestigio del siglo pasado te encuentras con fotógrafos que aseguran ser más talentosos porque no editan sus fotos, se hacen llamar puristas. Ven la edición como un pecado capital que resta brillo a su trabajo, sea cual fuere el tema que les guste fotografiar.

Consideraciones previas

Antes de comenzar mi argumento debo acotar que solo trabajando con película de gran formato, un negativo tan grande que su reproducción bien puede limitarse a  copia por contacto, por tanto ha de ser  lo más cercano a la perfección, en ese caso se  debe ser un maestro para trabajar con una placa 8 X 10 para exponerla de modo cercano a la perfección pues la copia por contacto no permite muchos malabares en el proceso, pero, stricto sensu* , ya con el proceso de revelado estamos alterando la imagen, hay una multitud de factores que pueden alterar la “realidad” y el profesional que ya sabe por experiencia donde las luces y las sombras le pueden jugar una mala pasada apela a tras estrategias como diluir, enfriar, sub o sobre revelar el negativo para lograr el resultado satisfactorio, si lo ponemos en términos del siglo XXI el proceso químico bien podría ser una suerte de pre Photoshop , no importa cuan maestro seas siempre vas a buscar la forma de mejorar (desde tu opinión) el resultado final, podemos citar a Ansel Adams y sus fotos de Yosemite, quien sabe cuantas variantes le dio al proceso de revelar sus placas para lograr el magnifico resultado de sus copias por contacto, tanto mejor las ampliaciones, la no intervención de la imagen es más una pretensión que una realidad.

Realidad versus fotografía

Ahora pasemos a otros temas que nos pueden ser más cercanos, suponemos que la no intervención de la imagen es un intento por generar una reproducción fiel de lo que sus ojos miran, pero pierde de vista que hasta en automático hay una máquina que toma las decisiones, si trabajas en analógico desde el mismo instante en el que pulsas el disparador ya alteras la realidad, de modo más que voluntario, decides ISO, marca de película, químicos de revelado, temperatura del revelado, quizás hasta puedas decidir usar el rollo de película ISO 400 para ser expuesto como ISO 1600 para poder hacer fotos nocturnas sin tener que recurrir al trípode , el resultado del “forzado químico” será también determinado por la temperatura del producto seleccionado para el revelado ( fijado de la película), de su dilución y hasta del agitado del tanque, destrozando la “realidad” pues ese proceso responderá a la intención comunicativa (imaginada) por el fotógrafo. Cuando pasamos a la copia el asunto se pone más álgido, rara vez todos los santos dicen amen y la copia final no necesita malabar alguno para verse hermosa, pero el guion normal es analizar las diferentes luces en el negativo y dar un tiempo específico a cada sector de la imagen para resaltar texturas y formas que den el clavo con la intención comunicativa del autor, me perdonan los nostálgicos pero las peores copias son aquellas hechas en lote con una medida de luz (diafragmado de la óptica de su ampliadora) y un tiempo de exposición estandarizado de los laboratorios de 12 horas de los años 80´s , todas grises a excepción del milagro cotidiano del negativo perfecto.

Trabajando en digital

Digamos que trabajas en digital, la exposición, el encuadre, la óptica, la obturación y hasta el ISO poseen atributos que el cerebro humano no tiene y es un procesador tan inteligente que filtra lo que vemos eliminando de nuestro campo de atención todo lo que le moleste, de hecho, nuestro cerebro filtra la luz presentándonos un panorama que responde únicamente a nuestro marco de percepción, logrando presentarnos una imagen siempre idealizada de lo que nos rodea.

El Maestro Wilson Prada le decía a su alumnos que lo importante era el indio , no la flecha, eso en otras palabras es que el bien más importante de un fotógrafo está en su cerebro, esos se hacen a la medida, por tanto el fotógrafo debe hacer lo que tenga que hacer con su foto para acercarla lo más posible a su intención comunicativa y si ya desde el momento en el que tomas la decisión de hacer una medida de luz, diafragmado, ISO , encuadrado, composición ya intervienes la foto, entonces mejorarla debe ser el paso siguiente, el fotógrafo muestra lo que ve, no lo que hay.

¿La realidad retratada?

No me voy a poner cuántico, pero es inevitable hablar de la diferencia que hay entre lo que miras (como nuestro cerebro procesa la imagen para enviarla al archivo cerebral) y otra posiblemente muy distinta lo que hay pues la realidad es percibida por cada quien, de un modo distinto, lo que para uno es un hermoso sol tropical del Oriente venezolano es la resolana incómoda de la turista caraqueña que va quejándose del calor. La calle oscura de quien usa un Iphone 13 pro tal, es distinta del usuario del mismo aparato que termina editando la noche caraqueña hasta hacerla parecer de neón en una noche de farra, quien además integra a su imagen toda la estridencia de la situación, mientras el primero se lamenta por no tener un trípode y poder detenerse lo suficiente para una larga exposición , su vecino aprovecha las ventajas de no estar atado a más realidad que la de su corazón, aunque ambos tienen el mismo sentimiento lo digieren de diferente modo, quien no se atreve a editar en realidad no quiere dejar ver lo que hay en su pensamiento, el otro quiere compartirlo.

Ese mismo ejemplo puede ser dicho de millones de situaciones, casi tantas como humanos hay en el mundo, tengo la impresión de que quienes alegan no editar su trabajo son seres cicateros con su mundo interior, seguramente personas que interpretan el universo de modo natural, atados a unas leyes de la realidad que no aplican a la fotografía, con la inteligencia amordazada tras la coartada de un falso purismo imposible de acometer desde el proceso mismo de gestación.

Quizás todo es una idea que tengo por un sesgo profesional (aparte de fotógrafo soy profesor de Lengua y Literatura con estudios avanzados sobre literatura latinoamericana) , es muy factible que sea victima por intoxicación del realismo mágico de mi tierra que me hace pensar en la realidad como  una convención, por tanto fracturarla debería ser una obligación, tanto más en esta época de maravillas digitales que en analógico ya me hubiesen valido otro divorcio de tanto estar encerrado en el laboratorio para hacer la mitad de lo que logro con una simple aplicación gratuita en mi iphone6.

Prof. José Ramón Briceño Diwan

06/01/2025

*Stricto sensu: Stricto sensu (o sensu stricto) es una expresión latina que significa ‘en sentido estricto’ o ‘en sentido restringido

Fuente: Newsletter en Linkedin Notas fotográficas 



 

sábado, 4 de enero de 2025

La intención comunicativa, la fotografía y otras ausencias virales

 

Debo admitir que el fenómeno “Hate” me encanta pues (al menos en mi caso) a alguien le incomodó mi texto lo suficiente como para moverlo a protestar, eso por lo general desata muchos otros comentarios, lo que sabemos alebresta al algoritmo haciendo que mi texto comience a ver luz entre detractores y defensores, el tema que vengo a tocar hoy tiene bastante potencial como para desatar una batalla campal. Antes de proseguir con el tema voy a aclarar que no tengo en absoluto ningún problema con las expresiones folclóricas ni mucho menos con mis compatriotas ni por su música, estilo de vida ni atuendos festivos o no, con esto en claro comienzo mi disertación.

Poesía e intención

Hace unos cuatro meses envié una fotografía para que participase en un Salón Nacional de Arte en mi país (Venezuela), una de esas imágenes donde mensaje y estética se opacan entre sí, como todos sabemos en este país hay una censura bastante fuerte con respecto a cualquier cosa que contraríe a la propaganda oficial. La fotografía titulada “Retrato de un Náufrago”  es una escena muy normal en ciertas zonas de Caracas donde los mendigos hacen nido en cualquier calle medianamente segura y se echan a dormir, incluso tienen cobija y colchonetas que esconden en las cornisas de algunos edificios viejos o en los techos de los kioscos, obviamente un mendigo no tiene cabida en un salón nacional, tanto menos fotografiado en Caracas, la verdad es que como me gusta mucho la imagen y transformé un mendigo en un náufrago, una forma muy poética de comenzar a retratar no solo a los seres invisibles que pululan mendigando o comiendo de la basura en la capital, significa también una reflexión en torno a como terminó allí, ¿Qué tan horrible era su vida que ser mendigo lo hace mucho más feliz?, ¿Qué tan mal lo trató la economía?, ¿Cuánto vicio mal orientado lo lanzó a malvivir por las calles?, ¿seria un paciente psiquiátrico cuya depresión se salió de madres y terminó allí gracias a su miseria?, todas las preguntas son posibles y existen infinidad de respuestas casi automáticas, como eso del rechazo al indigente, pero a mi me interesa mucho verlos como un recordatorio de poder terminar así en cualquier momento y por cualquier cosa, vaya que desde el 2020 cualquier cosa puede pasar incluyendo la necesidad de terminar de mendigo sin tener más culpa que ser víctima de las circunstancias.

Aun con todo el posible (y factible) contenido político que carga en esa imagen, adjetivar al retratado como un náufrago le permite (como la buena poesía) expresarse del modo que le provoque al espectador, recordemos que una vez la foto (pintura, escultura, poesía, literatura y todas las artes en general) la decodificación y posterior traducción de esa imagen en el cerebro de los espectadores ya no es problema del autor, todas las interpretaciones son válidas y por tanto la única forma de hacerlas acercarse es precisamente valerse de todos los recursos a tu alcance para poder tener chances para lograr que ese espectador valide la intención comunicativa del autor, un fenómeno que puede ser incluso inconsciente, el cerebro tiene la nece4sidad de dar marco lógico a todo lo que ve, no todo pasa por el consciente , la mayoría de las veces el subconsciente absorbe el discurso real y lo permea hasta el consciente, todos hemos visto alguna cosa que nos perturba y solo nos tranquilizamos cuando le encontramos una explicación.

La comunicación que no se ve

Veo con profunda preocupación como los fotógrafos jóvenes (en su mayoría) de Venezuela están empeñados en hacer un catalogo de vistas venezolanas , paisajes hermosos, Diablos Danzantes, gente de los Andes, niños, viejitas, playas azules con paisajes de ensueño, todas maravillosas pero totalmente carentes de intención comunicativa. Me niego a creer que nadie se ha dado cuenta lo vuelto loco que se ha vuelto el mundo, no entiendo como no hay al menos cien portafolios de como los venezolanos ven el mundo que les ha tocado migrar, por cual razón no me he tropezado con alguien que retrate la “realidad” de cuanto ha cambiado el país en 10 años, ¿Cómo es eso de que no hay nada que los moleste?, ¿Qué es eso de tener que ser literal para decir algo importante?

Temas fotográficos hay a montón, si lo que venden son fotos de los Diablos danzantes esfuércense también para hacer un portafolio que cuente quienes son los diablos danzantes cuando no es Corpus Christi, ¿de que viven?,¿qué comen?, ¿por qué son Diablos? Y así un montón de preguntas que quedan sin respuesta, que además le darían sustento a la memoria visual del país, no importa de que vivas, creo que podrías ser más relevante que un día en vez de fotografiar lo que hay, prefieras mostrar lo que ves, de eso se trata el arte, de hacerse peguntas y buscar respuestas con la maravillosa ventaja de no estar atados a la realidad, eso nos permite hace pasar a la realidad como una visión bastante particular, tanto para hacer resistencia  como para proclamar tu opinión sobre cualquier tema, quizás sea un sesgo profesional pero lo que no entiendo no lo retrato, aunque se puede dar el caso de comenzar a buscar una respuesta sin tener idea de cual realmente es la pregunta.

Repito, si lo que vendes son paisajes y te van maravillosamente no tengo ningún problema, ahora, que todos hagan paisajes y escenas folclóricas maravillosamente encuadradas, reveladas magistralmente, un trabajo que raya en lo perfecto si lo ponemos en términos técnicos pero vacías de contenido pues no responden a ninguna pregunta, tampoco expresan alguna idea, mucho menos se cuestiona el entorno, volviendo a la fotografía un símil del reguetón, muy pegajoso pero de nulo contenido intelectual.  

Fotografía e intelectualidad

Ser fotógrafo es también formar parte de la intelectualidad de un país, un intelectual no es aquel que sabe mucho (o presume de ello) un intelectual se hace muchas preguntas, para ellos todo debe tener una explicación y en esa búsqueda la necesidad de compartir su visión se hace obligatoria, quizás el trabajo no sea para hacerse influencer (otra vez la cultura al estilo reguetón) pero si para dejar constancia de las dudas que te abruman y eso va del amor al odio, todas esas dudas aplican y el mundo está lleno de señales para comenzar a buscar la respuesta, pero solo funcionan cuando el artista comienza a usar la estética como disfraz para evitar las miradas indiscretas, una suerte de lenguaje de masas donde la poesía se ha transformado en lenguaje para iniciados. Hablemos de un ejemplo práctico , cuando era un muchacho no había fiesta en mi país que no pusiera en la pista de baile “Burbujas de amor” del maestro Juan Luis Guerra quien de modo tan elegante (y tropicalmente alegre) ponía a bailar a la gente con un poema erótico de alto voltaje , y cito “Quisiera ser un pez/Para tocar mi nariz en tu pecera/Y hacer burbujas de amor por dondequiera, oh-oh-oh/Pasar la noche en vela/Mojado en ti” una evidente alegoría al sexo oral que podría decirse con menos palabras pero jamás con más elegancia , sobre todo para una canción que estuvo de moda en un país donde habían cerrado una televisora por cinco minutos de porno a media noche.

Como encontrar el camino

Volviendo al tema y conociendo de primera mano la dificultad de llegar hasta la imagen estéticamente correcta pero con intención comunicativa lo único que puedo recomendar aparte de lo evidente; lean, vean buenas películas, investiguen sobre  la obra de los maestros, busquen sus historias, lean critica estética, mucha ficción además, tómense un momento de cualquier día o noche y hagan una lista de los temas que los perturben, atemoricen, que les encante o que odien , escojan uno y en papel hagan una descripción de como harían para contar esa historia en imágenes, que necesitan, donde deberían ir, como la procesarían, piensen que le están mostrando la foto al peor de sus críticos , sean los más despiadados críticos de su obra, busquen el tono discursivo, si lo harían en forma de chiste, fotonovela, urbano, en color, blanco y negro, alto contraste recodando que solo tienen la imagen y su título para dar al espectador un acercamiento a su intención comunicativa, un ejercicio perfecto para comenzar a buscar una formula que les permita dejar fluir su idea, claro, eso necesita una cuota de valentía, pararse y decir lo que sea, sin importar lo que otros opinen es un acto de valor que aplica para todo, sobre todo en esta época de algoritmos y viralidades.

Empecemos por dejar de hacer fotos venezolanistas para hacer fotos venezolanas, con una intención comunicativa tan particular como nuestro gentilicio e historia, mientras no lleguemos allí seguiremos siendo unos excelentes técnico de historias vacías que tienden a repetirse con escasas variaciones en la mirada de muchos.

Profesor José Ramón Briceño Diwan

04/01/2025

 


sábado, 30 de noviembre de 2024

Cómo Empezar a Crear un Portafolio Profesional de Artista: Introducción al concepto


Si eres fotógrafo y estás comenzando a construir tu portafolio, es probable que te encuentres con algo de confusión. El concepto de "portafolio" puede parecer simple a primera vista, pero cuando te adentras en él, descubres que hay diversas formas de abordarlo, especialmente si eres un fotógrafo artístico. En este video, quiero aclarar una de las dudas más comunes entre fotógrafos novatos y profesionales: ¿cómo empezar a crear un portafolio de artista?

 

Existen principalmente dos tipos de portafolios fotográficos: el portafolio comercial y el portafolio artístico. Cada uno tiene un propósito y enfoque diferente, y comprender sus diferencias es esencial para que puedas elegir la mejor estrategia para tu carrera. El portafolio comercial tiene como objetivo atraer clientes y demostrar tus habilidades para satisfacer necesidades específicas, como realizar sesiones de producto, moda o fotografía editorial. Este tipo de portafolio está diseñado para convencer a un posible cliente o jefe de redacción de que eres el profesional adecuado para cubrir sus pautas o ejecutar una campaña de manera efectiva. Sin embargo, con la democratización de la fotografía gracias a los smartphones y cámaras más accesibles, la demanda de fotógrafos corporativos ha disminuido, y hoy en día la competencia en el ámbito comercial es feroz.

 Por otro lado, el portafolio de artista es más complejo y profundo. Su objetivo no es convencer a un cliente de tus capacidades, sino contar una historia o comunicar un mensaje a través de tus imágenes. En este tipo de portafolio, cada fotografía se convierte en un capítulo dentro de una narrativa visual que refleja tu visión única sobre el mundo. La fotografía artística puede abarcar una amplia gama de enfoques, desde fotografía conceptual hasta fotografía documental, y todo lo que hay en medio. En esencia, el portafolio de artista es una manifestación visual de tu percepción del mundo, de cómo eliges organizar y presentar la realidad según tu visión creativa.

 En este video, exploro cómo puedes empezar a conceptualizar tu portafolio artístico, desde la selección de las imágenes hasta la creación de una narrativa visual coherente. Tal como dijo un participante en una de mis transmisiones en vivo en Facebook, un portafolio fotográfico es como un libro: cada imagen es un capítulo que, en conjunto, debe comunicar una intención o mensaje claro. Si eres un fotógrafo que se siente perdido o abrumado por la idea de crear tu primer portafolio artístico, este video es justo lo que necesitas. Acompáñame y descubre cómo empezar a estructurar tu portafolio desde cero.

si te interesa la información y quieres colaborar puedes hacer tu donación acá , también acepto Binance

 



jueves, 7 de noviembre de 2024

Brevísimo manual para encontrar Motivos fotográficos


Todos los que comienzan en el camino de la fotografía adolecen del mismo mal, una búsqueda exótica de “motivos fotográficos”, para ello organizan viajes, expediciones, hacen estudios en casa, compran cientos de gadgets , invierten miles de dólares en equipo que el tiempo demostrará inútiles según evolucione su trabajo, compran libros de técnica fotográfica, suben millones de imágenes y algunas fotos a las redes sociales, quizás lo peor parte son aquellos que solo se rodean de otros aspirantes solo para felicitarse por el montón de sitios comunes que son representados en sus fotografías, personalmente creo en la crítica acertada y valorada sobre el trabajo, si te rodeas solo de acólitos es complicado luego luchar contra la frustración del mundo real más allá de los “amigos”, lo hago entrecomillado porque los verdaderos amigos te señalaran los errores y te aconsejaran según su experiencia, el resultado final y la adaptación a lo que sucede con el espectador desconocido con respecto a tu trabajo afirmará o cancelará las críticas del círculo, ese es un maravilloso punto de inicio para saber si vas bien.

A todos nos gusta viajar, auxiliar el viaje con la cámara y rehuir del bullicio para aislarse tras el visor es un vicio que me cuesta un poco dejar, sin embargo he ido distanciándome de ellos para ir buscando a mi alrededor el tema fotografiable, considero que parte de la búsqueda de cualquiera que se pretenda fotógrafo serio es la de plantearse preguntas, pero todas son válidas incluso la simple, esa de cuestionarse el mundo en que día a día te desenvuelves y para ello valerse de cualquier técnica. Si el asunto es de viajar para buscar mejores imágenes la premisa ha de ser la misma, como hago de ese paisaje/situación/escenario/viaje algo digno de compartir, sobre todo pensando que lo que para uno es extraordinario para otros muchos no lo será. Por ejemplo, si visitase el Himalaya para mí sería un motivo extraordinario el paisaje desolado hasta el campamento uno, sin embargo, para el sherpa es solo un día más de trabajo, igual aplica con los pescadores de Choroní, los tangueros de Buenos Aires o los vendedores de chamoyadas de Yucatán, el asunto es convertir lo ordinario en extraordinario, de hecho viajar no solo significa moverse físicamente del lugar en donde vivas, ese viaje también puede ser interno y la fotografía es la mejor forma de viajar sin moverse de ninguna parte, el asunto serio está en conseguir como ordenar las ideas para poder compartir el paisaje del viaje de modo que sea de fácil lectura para el espectador de nuestr4a trabajo, recordemos que somos lo que mostramos, no lo que decimos hacer.

¿Dónde encontramos en Motivo fotográfico perfecto?

El “motivo fotográfico” nace dentro de nuestro cerebro, en la duda, la curiosidad y la claridad en la intención comunicativa donde confluyen técnica, maña y aprendizaje más allá del equipo del que dispongamos, si no hay nada que contar entonces tampoco hay un motivo fotográfico válido, aunque parezca una trampa porque podemos fotografiar paisajes, escenas de la ciudad y cualquier otra cosa para apelar a la nostalgia de los posibles clientes sin más necesidad comunicativa que esa, sin embargo si le agregamos algo que decir valiéndonos de las herramientas del oficio, es posible vender más y de paso encontrar ese motivo en las situaciones más ordinarias, logrando imágenes mágicas donde lo común es no verlas .

 Como conseguirlo

La pregunta común de mis alumnos es ¿Cómo se puede saber si algo es fotografiable? ¿Cuál es la manera en que descubro como es una foto para un salón de arte? ¿Cuáles son las imágenes validas al momento de plantearse un portafolio?; la respuesta invariablemente es, todas y ninguna, todas porque el mundo está pleno de millones de segundos no utilizados y que nos podemos robar, la idea de ser artista es la de doblar la realidad para elevarla a otras cotas creíbles o increíbles, eso es otro asunto para discusión. Lo importante es hacer que esa realidad deje de ser cotidiana para nuestro espectador, que sea fácilmente reconocible y si queremos hacer algo conceptual, deberemos hacer nuestra imagen lo suficientemente legible para que todas las lecturas quepan, desde la que hace el espectador despreocupado hasta la del ojo experto que diseca cada fotografía y su interrelación con el mundo, así como las posibles estrategias intertextuales del autor.

La imagen ramplona del paisaje bonito, la viejita, el niñito, la pared descascarada, el pueblito miserable, la playa luminosa, el bosque encantado y cualquier otro lugar común debería ser dejado de lado, buscar en esos mismos motivos espacios “diferentes” para su abordaje. Esta y no otra debería ser la búsqueda de todo fotógrafo, conocer el lugar común para obviarlo, quizás comenzar por ahí solamente para abandonarlo en el camino e ir buscando su propia identidad dentro del universo de la imagen, de nada vale un equipo costosísimo si vas a hacer las mismas fotos que mi mamá con su móvil.

Profesor José Ramón Briceño

07/11/2024

El próximo martes 12 a las 8pm (hora de Venezuela) voy a hacer un live para conversar sobre la fotografía como herramienta de interpretación, están invitados 

https://www.facebook.com/share/14FtRqCSdu/

viernes, 1 de noviembre de 2024

La fotografía como herramienta de interpretación

 Durante los muchos años que tengo en esto de la fotografía me he tropezado con muy pocos fotógrafos conscientes de que son escritores que usan imágenes en vez de palabras, ante la molestia de algunos hace rato decidí dejar esa conversación solo entre amigos muy cercanos, en un principio pensé que fuese parte de una suerte de sesgo profesional ya que pasé 8 años (entre el pre y el posgrado) redactando una media de 20 páginas por semana para las cientos de evaluaciones que presenté en su momento, luego de tanta teoría y práctica entre la crítica literaria, los ensayos y la lingüística mientras ejercía como profesor de fotografía en distintas instituciones, hacia vida fotográfica e integraba lo aprendido de la crítica sobre la estética de la literatura a mi visión personal, llegando a mi costumbre de querer saber que significa todo lo que me rodea e incluso cuestionármelo, esto último porque luego de tanto andar en Venezuela es difícil no saber si la realidad en verdad existe o si es el estrés que me hace sacar de proporción el asunto, una fórmula para llegar a estar en paz con el mundo.

Este eterno pensar en cómo asumir el significado de hacer fotografías, todas las respuestas son válidas, puede ser desde un acto hedonista hasta un ejercicio diario para ayudar a la memoria, pero además hay que ganarse la vida, por tanto, todo el caos que puedes ver en cualquier parte hay que darle un orden y sobre todo dotarlo de un lenguaje común que puedan entender todos los observadores posibles, hay símbolos, acciones y situaciones que solo son lógicas en ciertos marcos culturales , puede que un padre noruego pueda fotografiarse bebiendo cerveza con su hijo de 14 años, en su marco cultural eso es de lo más normal, o el muy elegante abogado inglés que se toma media pinta de cerveza negra con el desayuno antes de ir a trabajar sin que sea un drama que fácil terminaría en tribunales por ir a trabajar bajo la influencia del alcohol, esas acciones solo responden a su cultura y tienen tantos años haciéndolo que debe ser el equivalente a celebrar la pesca de la primera gran presa un día cualquiera, de esos que celebran padres e hijos hasta el fin de sus vidas.

 Ganarse la vida

La mejor forma de explorar un género fotográfico es pensar en un ensayo que termine en un portafolio donde un máximo 25 fotos puedas contar una historia coherente, esto obliga en principio en estar claro en cuál es la intención comunicativa del ensayo y la parte más complicada, integrar la mayor cantidad de elementos de la historia en cada imagen que estás trabajando, en lingüística se le llama economía del lenguaje, en este caso hay que pensar en algo así como la economía de la imagen, para ello hay muchos recursos que van desde la disposición de las luces, el enfoque selectivo, todas las fotos deberían poder tener al menos dos sub planos para ser considerada como parte del portafolio. Esto significa que el sujeto/objeto/situación principal debe ir acompañada de un entorno que pueda otorgar más significado a la imagen, los maestros dejan muchas más opero no nos exijamos tanto, que con dos vamos bien, el proceso de organizar un ensayo no es tan distinto al de un trabajo especial de grado (tesis) de cualquier universidad, planteamos un objetivo general (que es lo que quiero saber) y al menos cuatro objetivos específicos (en cuantos pasos voy a lograr el resultado deseado) , un marco teórico (todo nuestro conocimiento sobre el tema desde la óptica de la academia) , un marco metodológico (como voy a lograr acercarme a la escena/situación/paisaje o personaje en el mejor instante y aprovechando al máximo la luz según las características del equipo o película a utilizar) , análisis de los resultados (curaduría del trabajo), una discusión del resultado (la selección final que demostrará si el ensayo está correctamente narrado en fotografías ) y por ultimo las conclusiones que estarán constituidas por el trabajo completo, al igual que las tesis su conclusión puede tardar dos días o cinco años, dependiendo del grado de claridad y del nivel de exigencia del fotógrafo. Si piensas ganarte la vida como fotógrafo, si te planteas cada encargo como un ensayo donde lo importante es tener clara la intención comunicativa llegando con los años a lograr ser más asertivo en cada fotografía, aunque mucho de eso explica más sobre el fotógrafo que sobre su obra, también implica que ofreces una respuesta a cada uno de quienes admiren tu trabajo, incluyendo publicaciones de cualquier tipo y forma, asumir la obra con la mayor parte de los puntos claros, permite que aun la fotografía siga empeñada en ser arte a pesar de la guerra de las redes sociales.

La fotografía como acto de interpretación

Susan Sontag, en On Photography, argumenta que “la fotografía es un acto de interpretación, no solo de representación”. De esta manera, el ensayo fotográfico se convierte en un espacio donde la subjetividad del fotógrafo se manifiesta, permitiendo una interacción más profunda entre el observador y la imagen.

Vamos a ver algunas precisiones teóricas sobre el ensayo como genero fotográfico, este, por lo general se percibe como parte del género de la fotografía documental, sin embargo, a pesar de funcionar su estructura para organizar un trabajo documental, strictu sensu no puede ser documental pues para el ensayo la única voz importante es la mirada del fotógrafo, lo documental intenta apegarse a la realidad, pero el ensayo no tiene esa obligación sin embargo su estructura lo permite.  

Los ensayos fotográficos pueden clasificarse en varios modos, dependiendo de la intención del fotógrafo y la naturaleza del proyecto. Entre los modos más destacados se encuentran:

Ensayo Fotográfico Documental: Este modo busca captar la realidad de manera directa, a menudo centrado en temas sociales o culturales. Ejemplo de esto es el trabajo de Dorothea Lange, quien en su serie sobre la Gran Depresión, afirmaba: “La fotografía tiene la capacidad de abrir los ojos de la humanidad ante la injusticia”.

Ensayo Fotográfico Narrativo: Este enfoque utiliza la secuenciación de imágenes para contar una historia. Los fotógrafos pueden emplear una estructura narrativa que combina imágenes y texto, como lo hizo Chris Marker en La Jetée, donde la fotografía se convierte en un medio para explorar el tiempo y la memoria.

Ensayo Fotográfico Conceptual: Este modo se centra en la idea por encima de la representación literal, empleando la fotografía como un medio para explorar conceptos abstractos. El trabajo de Cindy Sherman, quien utiliza la fotografía para cuestionar la identidad y el rol de la mujer en la sociedad, es un claro ejemplo de este enfoque. Como ella misma ha señalado, “la fotografía puede ser una forma de autoexploración, un medio para poner en cuestión las verdades asumidas”.

Ensayo Fotográfico Reflexivo: En este modo, el fotógrafo no solo documenta el mundo exterior, sino que también reflexiona sobre su propio proceso creativo. La obra de Gregory Crewdson, que recrea escenas elaboradas y cinematográficas, invita al espectador a contemplar no solo el contenido de la imagen, sino también el contexto de su creación. Crewdson ha afirmado que “la fotografía es un medio para explorar la complejidad de la experiencia humana”.

El objetivo principal de un ensayo (sea cual fuere) es intentar encontrar el significado de cualquier duda, compartir la felicidad, la indignación, la angustia, el horror y todas las emociones posibles en su trabajo, igualmente buscar lograr hacer un limitado número de fotos para contar la historia completa, así trate de una operación a corazón abierto hasta la final de la liga infantil donde juegan tus sobrinos, he ahí la razón por la que existe el ensayo, personalmente me gusta pensar que hago un ensayo cada vez que me propongo algo. Por ahí dicen que los fotógrafos nunca jamás hacemos malas fotos, la verdad es que todo el mundo hace malas fotos, el asunto está en solo mostrar las buenas, plantearse un ensayo, planificarlo, tener un fin, descifrar el significado de lo que quiero decir, puede ser nada (aparentemente) trascendente, el viaje en Metro desde Palo Verde hasta el Hipódromo debe ser un espectáculo, si te planteas un trabajo de las diez cosas que más te disgustan o te gustan de ese maratónico viaje cada mañana y cada tarde, solo haces dos fotos en cada viaje, al año tendrás quinientas fotos buenas de las cuales puedes hacer una reducción drástica a 20 imágenes, ya tienes en inicio un trabajo sólido candidato a ser portafolio, con buena suerte en alguna galería física , si su caso es solo ganarse la vida haciendo fotografía deportiva, es el mismo procedimiento, solo debe saber que quiere contar y que es lo que necesita su cliente o su alma.

Si les ponen el ojo a los maestros del siglo XX, solo contando a los que cubrieron la segunda guerra en cualquiera de los frentes nos encontraremos ante unos ensayos, no reportes de la realidad, todo el horror, mostrado con sentido estético, nada de eso puede ser accidental, todo apunta a que cada foto era un recordatorio del horror filtrado a través de su mirada y compuesto según su elegancia, nada amarillista, queriendo siempre contar la historia de modo absolutamente estético, lo que implica una intención comunicativa reflexiva e inevitablemente, toda la historia que uno, como espectador debe armar al encontrarse con tales portentos de imagen, siempre serán un ensayo, el asunto en este caso es hacer que todas las interpretaciones de la obra sean entendidas por los espectadores para que su interpretación sea cercana a la intención comunicativa del fotógrafo.

Antes de cerrar les recuerdo que estoy organizando un curso de fotografía en línea llamado Mirar la Ciudad desde el Teléfono Móvil cuyo fin no solo es manejar el móvil como cámara principal, es aprender a interpretar el entorno desde nuestra óptica particular , si necesitas información en este enlace https://forms.gle/38RVVKVxhD6bKxcT9

Prof. José Ramón Briceño Diwan

Noviembre del 2024

 

lunes, 28 de octubre de 2024

La fotografía es un viaje

 

Imagino que pertenezco a la generación de los cientos de miles de niños que pedíamos cámaras fotográficas por navidad, ahora siento que he perdido miserablemente el tiempo no habiendo exigido comenzar a transitar el mundo de la fotografía desde al menos los 15 años, seguramente hubiese aprendido en el laboratorio a que estudiar no tenía que ser ningún drama, me hubiese ahorrado mucho disgusto en aquellos años donde andaba perdido en las calles de mi ciudad buscando aprender un oficio que me gustase, odié tanto el bachillerato que no se me ocurría ni soñar con que aprender algo que realmente te gusta no era el mismo drama del aburrido colegio secundario que me tocó vivir, vaya que intenté cosas, desde administración hasta marino mercante, costanero pero al final era un oficio teóricamente válido para ganarse la vida en la brevedad, asunto falso , ahora sé que eso lo pasé como una cura de burro para sacarme de encima la capacidad familiar por decidir por mí, el cuento es que no fue hasta que llegué a la Escuela de Artes Visuales , a los 22 años, no había sido tan maravillosamente sorprendido de que si  se podía estudiar algo que te interesaba en profundidad, toda la investigación no es más que un paseo por el conocimiento, pues ya los trabajos asignados, el descubrir “nuevas”  técnicas , la ampliadora, los papeles, filtros, químicos, temperaturas de color, óptica y hasta física por aquello del conocimiento de la luz para poder saber exactamente cuál es la forma correcta de hacer una foto con flash, cosas maravillosas que a muchos no les interesaban tan siquiera del proceso analógico.



Por fortuna todo eso fue armando una búsqueda de conocimiento para entender cómo resolver los dramas nacidos de la incertidumbre de no poder saber si ese disparo había salido bien, por tanto, comienzas a pensar en formas de dominar la técnica, una vez realizado viene el otro viaje en paralelo y un día descubres que comienzas a dejarte ver desnudo en las paredes de algunas galerías, comienza otro, pero de autodescubrimiento para poder dejar tu impronta en cada imagen, es un asunto de otra naturaleza pues empiezas a transformar la fotografía/registro de la realidad a ser una fotografía/registro/diario, el mundo es variado, cambiante, en el caso de mi país pleno de contrastes donde caben cien significados distintos. Por supuesto, siento la necesidad de contar que gracias a las inquietudes dadas por la necesidad de conocer decido estudiar lengua y Literatura, aprender los límites de la prosa poética he descubierto que además hay que recurrir a la poesía para poder decir casi todo lo que tengo atragantado entre el pecho y el alma, sin caer en el pecado de soberbia que ha terminado con muchos otros fotógrafos, la censura no cabe en la poesía y por lo general, en este universo de reguetón, trap y demás barbaridades. la musa es algo que escapa a la mente de las mayorías.




La mirada intima

La fotografía es una forma de comunicar, que eso va desde hacer noticia hasta ensayo, pasando además por la ironía y el sarcasmo , el problema es en todo caso dar el toque personal por lo tanto la única cosa que te permite saber que al menos haces bien el intento de alcanzar la originalidad cuando sabes que cada imagen debe contar una historia, un sentimiento, solo con imaginar cuantas historias distintas pululan en los 38 pasajeros del autobús donde voy a casa, cada quien con su drama , quien sabe cuántos otros náufragos viajan hasta su casa peleando con las mil limitaciones de tener que usar transporte público  y esos son  afortunados, los demás viajan en metro. A cuantas realidades pertenece cada vida que hay, por otra parte, cuantos piensan como yo, quienes no, quienes están desquiciados, los psicópatas, los creídos, los policías, los amigos cuya estampa los delata como parte del sub lumpen donde moran los atracadores de toda calaña, los genios son una extrañeza, por tanto, lo único que te hace diferente es ser tú mismo.



La búsqueda de la originalidad

Nadie más ha vivido exactamente como tú, lo más cercano a lo “original” que tengo es la combinación de mis nombres y apellidos completos, no hay ningún otro Hindú, Pakistaní ni iraní que ostente el muy criollo nombre que me cargo, debido a eso mis documentos que quiero existan para Google van firmados con todos mis nombres y apellidos quien además tiene un nombre totalmente criollo ¿cuantos José Briceño habrán en Hispanoamérica?, millones según Google pero con apellido andino e iraquí (o hindi, la vedad no estoy muy claro) mi nombre es una singularidad de la que intento aprovecharme, aparte de eso  cada quien vive su cuota de realidad dada por sus propias circunstancias.

Ganarse la vida de modo divertido

Lograr pasar a la imagen parte de esa impronta personal pasa por muchas etapas que van desde la técnica, el género con el que te ganes la vida hasta que entiendes que por fin la realidad es lo que menos importa, las únicas cosas que retratan la realidad tal cual son las cámaras de seguridad, de resto entre ópticas, revelados, equilibrio de colores, encuadres, manejo de la luz y hasta el aprovechamiento del sentido de oportunidad hasta para ser sarcástico de modo tan sutil que solo los entendidos se enteren, los demás son felices con el asunto estético, al final uno es responsable de la imagen, no de la interpretación y el arte está precisamente en esconder a plena vista la “verdad” escondida en una fotografía, pero además sumándole quien eres, cuál es tu opinión, el momento anímico, el amor, el odio y la sorpresa, la suma de todos esos elementos hace de tu foto algo realmente original. Sin embargo, también puede ser ejecutada a la perfección en un estudio iluminando con luz led respetando el canon de los mil millones de imágenes idénticas y podrías ganarte la vida con ello sin que sea un drama.

Si el viaje hubiese empezado antes

Si de niño mi papá no me hubiese regalado al menos cinco navidades consecutivas caras compactas que venían en un paquete junto con tres rollos de color ISO100 de 36 exposiciones (Fuji, Kodak o Agfa)  y otros tantos paquetes de magicube por si quería hacer fotos de noche, siempre me maravillaba poder congelar la vida en un segundo, veinte años más tarde en un laboratorio me descubrí siendo feliz, pasaron muchos años, no sé cuántas cámaras, cursos, fiestas, inauguraciones, ríos de vino, especies alcohólicas en interminables reuniones entre maestros e iniciados para caer en cuenta de todo eso y que hasta la fiesta que tanto había satanizado mi abuela , también son espacios de aprendizaje tan válido como el de las aulas, solo debes cuidar con quien te juntas.



Total, ahora ando con mi cámara en el bolsillo dejándome sorprender por la ciudad y las posibilidades comunicativas de tratar de entender el viaje de la vida congelando imágenes cuya realidad depende solo de mi cerebro, más allá de los millones de pequeñas y grandes tragedias del país y del mundo, mis fotos van por un mundo en el que sueño despierto mientras intento estar atento. Lo mejor es que en el viaje todo lo aprendido se extrapola hasta lo digital llegando incluso a colar en un salón nacional de arte una foto hecha con mi humilde (y difunto) Iphone XS, quien sabe que hubiese pasado si a los 12 en vez de un rifle de aire (Diana calibre 5.5) mi papá me hubiere regalado una Pentax K1000, cuanto drama innecesario me hubiese ahorrado y cuantas millas me hubiese ganado en este viaje de la fotografía.



Prof. José Ramón Briceño

28/10/2024

 

 si te agrada el contenido puedes donar con Paypal acá

 

 

 

 

 

 

 

martes, 22 de octubre de 2024

Fotografía Documental: Capturando la Realidad con Propósito

 


Existen tres tipos de fotografías, las buenas, las malas y las anecdóticas, más allá de cualquier definición técnica más que obvia (encuadre, iluminación, exposición o enfoque) la diferencia más marcada está en la ausencia o no de intención comunicativa, puedes tener una imagen muy bien construida pero sin ninguna intención comunicativa por tanto estas ante una foto hermosa pero vacía de contenido, las buenas fotos rezuman intención comunicativa y además han superado todos los escollos técnicos, en el caso de las imágenes anecdóticas cualquier otra consideración sobra pues son fotos construidas para consumo interno y por tanto pertenecen al ámbito privado así que refieren a una categoría de análisis tan personal que no aplica. Lo mejor de ser fotógrafos es que podemos siempre aparentar que solo hacemos buenas fotos porque las que consideramos malas nunca jamás las mostramos a nadie, eso se considera un pecado capital.

Como todo en esta vida hay que especializarse en algo y aunque hace rato no encuentro quien me pague para realizar ningún proyecto interesante, me he dedicado a motu proprio a registrar escenas de la ciudad y sus particularidades valiéndome de mi teléfono móvil como cámara, aunque poseo una réflex con unas ópticas funcionales, el ruido visual de la presencia de un fotógrafo interrumpe la calma de las calles, sobre todo porque me defino como fotógrafo documentalista, una arista del oficio que me va de perlas pues me permite robarle segundos a la “realidad” bajo el manto de invisibilidad de mi teléfono, la única forma en la que desempolvo mi cámara réflex es cuando salgo de viaje y eso es algo que con los años se ha vuelto cada vez menos frecuente.

Sin embargo no es asunto simple eso de hacer fotografía documental, en cualquier espacio donde nos encontremos pasan mil cosas al mismo tiempo, eso sin contar con la idea preconcebida que podemos llevar antes de llegar al sitio a cubrir, en mi caso como voy caminando atento al espacio de una ciudad que desconozco pues por no haber nacido acá(Caracas) las diferencias culturales son bastante marcadas entre mi ciudad natal y esta, razón por la cual toca primero averiguar de qué va la idiosincrasia local para dejarme llevar por la sorpresa de ver cuán diferentes son las cosas entre mi ciudad natal (Maracay) y esta donde los códigos cambia  notablemente según el espacio por donde transites. Aun no sé si es por un sesgo profesional (soy profesor de Castellano y Literatura de profesión) pero me gusta que mis fotos contengan varias historias en cada uno de los cuadrantes, recordemos la regla de los tercios, además tener en cuenta la iluminación , ya dejar que mi modo de pensar sobre la ciudad o la realidad nacional se cuele en las imágenes es asunto de otra discusión, pero antes de terminar me gustaría compartir en que consiste la fotografía documental según mi propia idea nacida de los muchos años dedicados al oficio.

Que es la fotografía documental

Aunque el primer impulso seria definirla como una reproducción de la realidad, según mi experiencia es una forma de contar historias complejas con fotografías, citando a Henri Cartier-Bresson, un pionero en este ámbito quien expresó: “La fotografía es, para mí, el reconocimiento en una fracción de segundo de un acontecimiento que se encuentra en una relación con el todo” (Cartier-Bresson, 1952). La verdad es que eso que conocemos como “realidad” no existe ya que todos tenemos una mirada intoxicada por el cumulo de creencias, vivencias, opiniones y hasta el momento anímico que estemos transitando, si le sumamos la posibilidad de jugar con las ópticas, los encuadres y hasta el revelado de la imagen esa “realidad” puede ser trastocada, el único modo de poder apreciar la situación tal cual sucede es usando una cámara de vigilancia tras la cual no exista ningún operador que busque más concepto que transmitir lo que la cámara mira, en cambio cuando estamos tras el visor (o la pantalla del teléfono) el asunto cambia a las limitadas posibilidades de un ser humano, en todo caso lo más que podemos hacer si entendemos bien lo que está sucediendo es seguir el ejemplo de Cartier-Bresson y esperar el momento justo en el que la imagen resultante tenga todos los elementos necesarios para satisfacer nuestra intención comunicativa.

Si el proyecto documental es algo más serio y tiene unos límites definidos hay que cumplir algunas formalidades que paso a detallar;

Investigación Profunda: Antes de iniciar un proyecto, es vital realizar una investigación exhaustiva sobre el tema que se desea abordar, incluyendo mirar los trabajos de otros fotógrafos, la historia tras el fenómeno que se piensa registrar, revisar bibliografía y hasta hacer investigación sobre el significado de los símbolos utilizados en los rituales (si ese es el caso) o sobre el proceso integro para poder encontrar espacios desde donde comenzar a relatar la historia completa. Esto implica comprender no solo los hechos, sino también las personas y comunidades involucradas. La investigación permite al fotógrafo establecer una conexión más profunda con su sujeto, lo que es esencial para capturar imágenes auténticas. Según la fotógrafa documental Dorothea Lange, “Las fotografías no son sólo una manera de capturar un momento, son un medio de explorar la vida misma” (Lange, 1939).

Desarrollo de una Propuesta Clara: Un proyecto documental sólido requiere una propuesta clara que defina el enfoque, los objetivos y el mensaje que se desea transmitir, tal cual un proyecto de investigación no puede existir un producto si no existe una pregunta de investigación y eso es precisamente lo que se busca al hacer un proyecto documental, hay que tener clara la búsqueda de modo tal de no perdernos en los detalles innecesarios y concentrarnos en la evolución del relato visual. La claridad en el propósito es lo que ayudará a guiar las decisiones sobre el tipo de imágenes a capturar y las historias a contar. El fotógrafo y activista Sebastião Salgado afirmó: “La fotografía es un acto de creación, pero también de responsabilidad” (Salgado, 1999). Esta responsabilidad implica ser consciente de cómo las imágenes pueden impactar a las personas y comunidades retratadas.

Construcción de Relaciones: a pesar de que parezca ilógico, cuando vamos al campo , de ser posible, hay que organizar estrategias para crear lazos de confianza entre los sujetos y el fotógrafo, en primer lugar para que nos den acceso completo a todos los espacios y en segundo lugar para asegurar que todo el registro no solo es veraz, también es el resultado de la evolución natural, sin poses ni sesgos que restarían al trabajo de la autenticidad necesaria para darle la relevancia justa. La confianza juega un papel crucial; sin ella, la calidad y la autenticidad de las imágenes pueden verse comprometidas. Los fotógrafos deben ser empáticos y respetuosos, creando un ambiente donde los sujetos se sientan cómodos y dispuestos a compartir sus historias. Esta interacción no solo enriquecerá el proyecto, sino que también aportará una dimensión humana que resonará con el público.

Adaptabilidad y Paciencia: La naturaleza del trabajo documental implica un grado significativo de incertidumbre. Los planes pueden cambiar, y las situaciones pueden evolucionar de maneras inesperadas. Un fotógrafo exitoso debe ser adaptable y paciente, dispuesto a esperar el momento adecuado para capturar la imagen perfecta, la flexibilidad es esencial en este viaje, ya que cada experiencia puede ofrecer nuevas perspectivas y oportunidades creativas, es un tipde tabajo donde debemos estar claros en que no tenemos el control, lo único que puede ayudarnos a tener algo de control es la documentación previa necesaria que hemos hecho al plantearnos el trabajo, eso nos permite “saber” donde ubicarnos para encontrar el espacio idóneo para que nuestra búsqueda sea todo lo exitosa que planeamos.

Ética y Responsabilidad: La ética es un componente esencial en la fotografía documental, es vital considerar las implicaciones de representar a personas y comunidades, especialmente aquellas que pueden estar en situaciones vulnerables. La forma en que se eligen los sujetos y las narrativas a contar debe ser reflexiva y consciente, manteniendo la dignidad de los sujetos, lo que también refuerza la credibilidad del fotógrafo, dejando la puerta abierta para futuros trabajos en el mismo espacio.

La fotografía documental puede ser vista desde dos ópticas, una herramienta para documentar situaciones, hechos o historias y la otra para reflejar desde la visión personal de cada fotógrafo, según su marco referencial, un registro para la posteridad con el cual llevar esas historias hasta otros ojos que de otra manera nunca tendrían acceso a ello, en ambos casos es la manera en la que muchos nos valemos para comunicar nuestra visión de este mundo caótico en el que nos ha tocado vivir en este siglo XXI.

Querido lector, si te interesa el tema documental estoy planificando abrir pronto un curso en línea con cupos limitados (solo 10 participantes) para hablar sobre “Mirar la ciudad desde a fotografía móvil”, serán 4 sesiones de dos horas cada una, donde exploraremos todas las posibilidades de la fotografía móvil como herramienta para registrar la ciudad, desde la concepción del proyecto, el revelado digital usando herramientas gratuitas que se ofrecen en internet hasta la creación del portafolio digital, para mayor información pueden pedir el programa y los detalles al email plurifotos@gmail.com

Profesor José Ramón Briceño Diwan

22/10/2024

                                


                                                                                               

 

 

 

 

jueves, 3 de octubre de 2024

La Fotografía como Arte y su Relación con Otras Disciplinas

 La Fotografía como Arte y su Relación con Otras Disciplinas

La fotografía ha evolucionado de ser una mera técnica de captura de imágenes a convertirse en un medio artístico complejo y multifacético. Su relación con otras disciplinas artísticas, como la pintura, el cine y la instalación, ha generado un diálogo enriquecedor que ha redefinido la percepción del arte visual en el siglo XXI. Este ensayo examina cómo la fotografía interactúa con estas formas de arte, analizando su evolución desde lo analógico hasta el presente digital, y el impacto que esta sinergia ha tenido en la práctica artística contemporánea.

La Fotografía y la Pintura: Un Diálogo Histórico

Desde sus inicios en el siglo XIX, la fotografía ha estado intrínsecamente relacionada con la pintura. Los primeros fotógrafos, como Nicéphore Niépce y Louis Daguerre, vieron la fotografía no solo como una forma de documentación, sino también como un medio para explorar la estética y la composición, conceptos ya establecidos en la pintura. Esta relación se manifestó en la elección de temas, el uso de la luz y la sombra, y la composición, donde muchos fotógrafos adoptaron técnicas pictóricas.

La llegada de la fotografía moderna, a finales del siglo XIX y principios del XX, también influyó en la pintura. Movimientos como el impresionismo comenzaron a considerar la captura de la luz y el color de manera similar a la fotografía. Artistas como Claude Monet y Pierre-Auguste Renoir experimentaron con técnicas que resonaban con las innovaciones fotográficas, lo que llevó a una exploración más profunda del color y la percepción.

La Fotografía en el Cine: Una Narrativa Visual

La relación entre la fotografía y el cine es igualmente fascinante. El cine, como forma de arte, se basa en la fotografía para crear su narrativa visual. Desde los primeros cortometrajes de los hermanos Lumière hasta las innovadoras películas contemporáneas, la fotografía ha sido fundamental en la construcción de la atmósfera, la narrativa y la emoción. Directores como Alfred Hitchcock y Andrei Tarkovsky han utilizado técnicas fotográficas para influir en la percepción del espectador y para contar historias de manera visualmente impactante.

 En la actualidad, la fotografía y el cine han convergido aún más con el uso de tecnologías digitales. Las cámaras de cine modernas utilizan tecnologías similares a las cámaras digitales, lo que permite una mayor flexibilidad y creatividad en la captura de imágenes. Este cruce ha dado lugar a nuevos estilos visuales y narrativas que fusionan ambos medios, lo que ha enriquecido la experiencia del espectador.

La Fotografía como Arte Conceptual

La fotografía también ha encontrado su lugar en el ámbito del arte conceptual. Artistas como Cindy Sherman y Jeff Wall han utilizado la fotografía para explorar temas como la identidad, la cultura y la percepción. En este contexto, la fotografía se convierte en un medio para cuestionar y reflexionar sobre la realidad, superando las limitaciones de la representación tradicional.

El arte conceptual ha desafiado las nociones convencionales de la fotografía como un simple registro de la realidad. A través de la manipulación digital, la fotografía contemporánea permite a los artistas crear realidades alternativas, cuestionando la veracidad de la imagen y el papel del espectador en su interpretación. Este enfoque ha ampliado el campo de posibilidades para la fotografía, estableciéndola como un medio para la crítica social y la autoexpresión.

La Era Digital: Nuevas Dimensiones del Arte Fotográfico

La transición de la fotografía analógica a la digital ha cambiado drásticamente la forma en que se produce y se consume el arte fotográfico. La digitalización ha democratizado el acceso a la fotografía, permitiendo que un mayor número de personas se conviertan en creadores. Plataformas como Instagram y Flickr han transformado la manera en que los artistas comparten su trabajo y se conectan con su audiencia.

Sin embargo, este cambio también ha planteado desafíos. La saturación de imágenes en el entorno digital ha llevado a una reflexión sobre la calidad y el significado de la fotografía. ¿Cómo se define el valor artístico en un mundo donde cualquier persona puede capturar y compartir imágenes al instante? Esta cuestión ha llevado a un renovado interés por la curaduría y la crítica en el ámbito fotográfico, donde los artistas buscan destacar en un paisaje visual abrumador.

La fotografía, en su relación con otras disciplinas artísticas, ha demostrado ser un medio dinámico y en constante evolución. Su interacción con la pintura, el cine y el arte conceptual ha enriquecido no solo la práctica fotográfica, sino también la comprensión del arte en general. Desde sus inicios analógicos hasta la era digital actual, la fotografía ha desafiado y ampliado los límites de lo que se considera arte, convirtiéndose en una herramienta poderosa para la expresión y la crítica social.

A medida que avanzamos hacia un futuro en el que la tecnología continuará moldeando la práctica artística, es esencial seguir explorando y reflexionando sobre el papel de la fotografía en el mundo del arte. Esta reflexión no solo enriquecerá nuestra comprensión de la fotografía, sino que también nos permitirá apreciar su impacto en la cultura contemporánea, reafirmando su lugar como una forma de arte vital y relevante.

 Profesor José Ramón Briceño Diwan

03/10/2024