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lunes, 2 de diciembre de 2024

La fotografía como herramienta de interpretación, Live en YouTube

 

Este eterno pensar en cómo asumir el significado de hacer fotografías, todas las respuestas son válidas, puede ser desde un acto hedonista hasta un ejercicio diario para ayudar a la memoria, pero además hay que ganarse la vida, por tanto, todo el caos que puedes ver en cualquier parte hay que darle un orden y sobre todo dotarlo de un lenguaje común que puedan entender todos los observadores posibles, hay símbolos, acciones y situaciones que solo son lógicas en ciertos marcos culturales , puede que un padre noruego pueda fotografiarse bebiendo cerveza con su hijo de 14 años, en su marco cultural eso es de lo más normal, o el muy elegante abogado inglés que se toma media pinta de cerveza negra con el desayuno antes de ir a trabajar sin que sea un drama que fácil terminaría en tribunales por ir a trabajar bajo la influencia del alcohol, esas acciones solo responden a su cultura y tienen tantos años haciéndolo que debe ser el equivalente a celebrar la pesca de la primera gran presa un día cualquiera, de esos que celebran padres e hijos hasta el fin de sus vidas.

A continuación, quiero compartir el Video del Live que hice explorando el tema no solo de la fotografía como herramienta de interpretación, también como la estructura del ensayo fotográfico nos ayuda a precisar esas herramientas de interpretación de modo menos complicado




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miércoles, 4 de noviembre de 2020

La fotografía y el ruido de fondo


Cuando era profesor  preguntaba a mis alumnos cual era la razón por la que hacían fotografías, no eran pocos los que alegaban buscar un medio de expresión, las primeras veces que hice esa pregunta esperaba una respuesta contundente, al poco tiempo desistí de tener expectativa ante la contesta y terminé por volverla parte del ritual del primer día de clases, algo así como las fórmulas de cortesía que uno utiliza con ciertos compañeros de trabajo cuando no hay más opción que ser amable, uno sabe que le interesa muy poco la respuesta sin embargo, con una sonrisa lo más sincera posible hasta contesta con una muestra de interés que de tanto fingir ya parece sincera, eso sucede sobre todo en el caso de los alumnos de universidad, son tantos que no creo que ningún profesor los recuerde a todos, por tanto alegar interés genuino tampoco es muy sincero que digamos.

Por suertes de la vida jamás he podido dar una clase de literatura, la esclavitud de la hoja de vida siempre determina que los contratantes serios se decanten por el área de más conocimiento, al menos según los respaldos que guardo en un maletín bajo mi cama, estoy casi seguro que entre aspirantes a escritores la respuesta ante esa duda sobre las razones por las cuales buscan saber un poco más sobre el oficio sería no solo más sincera, también llevaría el tema de conversa por relatos más interesantes que los expresados por los fotógrafos bisoños, quizás lo peor sea saber que muchas veces los más experimentados sufren del mismo mal. La razón es simple, en la mayoría de los casos son seres visuales que asumen la imagen como un prodigio única y exclusivamente debido al manejo de la luz, los recursos técnicos y hasta los rituales de procesamiento en su computador, como además muchos son alérgicos a la lectura aparentemente les cuesta  asumir que la verdadera imagen no la fabrica la cámara, es un reflejo absoluto de los procesos de pensamiento de su autor, no tener eso claro es como imaginar que un poseedor de una computadora cuántica pueda ser mejor escritor por tener la mejor pc.

Una vez comprobado que el oficio del fotógrafo (al igual que el de escritor) es una suerte de ejercicio que termina por ser la manera menos impúdica de andar desnudo en público, la manera de percibir el oficio cambiaria totalmente, la fotografía hoy parece ser un asunto de tecnósofos consumados que asumen el hecho fotográfico como un malabarismo técnico que les permite utilizar lenguaje de iniciados para impresionar incautos,  sin tener en cuenta que hasta la ausencia de profundidad en el discurso visual es el reflejo fiel de lo que sus deseos, dudas, esperanzas o búsqueda intelectual se cruce por su cerebro al momento de mostrar la imagen, he ahí la razón básica de que nunca queden en ningún salón (competencia artística) importante y si revisan sus currículos solo exponen invitados por amigos o patrocinados por ellos mismos. El asunto reviste alguna complejidad cuando abordamos el tema discursivo desde la teoría pues esta es extensa y tiene una tendencia bastante marcada a complicarse a través de los enrevesados caminos de la explicación de fenómenos tan complejos como el pensamiento, sobre todo cuando estos nacen de un reflejo condicionado por la experiencia, algo así como explicar el amor desde  la óptica filosófico científica de algunos autores.

Filtrar el pensamiento en el trabajo es cuestión de dejarse llevar, comenzar a proponer posturas personales ante los objetos (sujetos, paisajes o cualquier otro motivo) fotográfico, por ejemplo, si el fotógrafo es de esas personas que se sienten incomodas entre desconocidos, tanto más si los eventos son tan emotivos como los matrimonios, difícilmente podrá destacar entre los otros fotógrafos que disfrutan del evento tal como si fuesen participantes y no los empleados de registrar el acto. Mi primer trabajo como fotógrafo fue el de ser asistente de iluminación de un fotógrafo quien tenía tal gusto por los eventos que hasta lagrimas soltaba de vez en cuando llegando incluso a ser víctima de mis burlas reiteradas ante tal actitud ya que jamás he podido emocionarme, de hecho en las fiestas de bodas lo que me interesaba era precisamente eso que no se vende, los borrachos felices, los enamorados de una noche, las expresiones desgarradoramente evidentes de novias incómodas y todo eso que formando parte de la naturaleza de cualquier evento usualmente no se retrata por ser ajeno totalmente a los recuerdos que quieren guardar, muchos años más tarde, una noche de pensamientos introspectivos encendí mi pc para revisar los archivos de bodas pues a pesar de todo trabajo es trabajo y toca ganarse la vida, luego de una revisión descarnada e implacable terminé estando ante unas imágenes bonitas, bien encuadradas, en el color justo, las escenas precisas pero tan frías, distantes, con la misma emoción de una cámara de vigilancia que decidí nunca más fotografiar bodas pues no siendo malas tampoco están a la altura de lo que busco, sentí que estafaba gente.

Sin embargo los fotógrafos que disfrutan de los rituales, esos que supuran romanticismo serán exitosos siempre pues estarán en sintonía con las novias que al final es lo más determinante, lo mismo aplica para otras muchas variantes de la fotografía donde esa impronta de la imaginación otorga pequeñas diferencias que terminan siendo la marca distintiva del éxito en su oficio. En otras áreas más complicadas, como la artística, la libertad es total, no se responde a más canon que la habilidad técnica para resolver los problemas que supone la construcción de la imagen, de hecho la mayoría de los maestros que conozco basan su técnica obviando el asunto tecnosófico pues no están interesados en hacer malabares, simplemente se contentan con que su visión esté fielmente retratada y listo, tanto así que jamás he escuchado a ninguno hablando de Raw, filtros digitales, plugins de Photoshop, la maravilla de Ligthroom ni nada por el estilo, la cosa es la imagen que lo demás son florituras que sobran, esto permite concentrarse en la visión, dejar que la emoción fluya en esa combinación de obturación , diafragmado, encuadre y enfoque, luego pensar en cómo someter el archivo a la manipulación necesaria hasta lograr una imagen que duplique la mirada imaginada, lo importante en todo caso es intentar contar historias recurriendo a los recursos que  permiten las múltiples posibilidades de la imagen.

La forma más sencilla es buscar explicación a todo, tomar posición sobre los temas, escoger el área donde te sientas más cómodo y sobre todo aprender en profundidad la técnica hasta convertirla en un reflejo condicionado para nunca jamás volver a pensar más que en cómo llenar tu visor con imágenes que cuenten el principio de una historia, dejando a los programas de “revelado” digital la tarea de completar ese discurso, de ningún modo debe estar construido en base a malabares tecnológicos, estos al igual que los software deben apoyar no ser parte del discurso, ese detalle hará de la fotografía un documento visual en vez de ese ruido de fondo que de tan común ya ignoramos.

Prof. José Ramón Briceño

27-08-2020




martes, 14 de marzo de 2017

Fotografía e intertexto


Cada vez que voy a escribir un post para el blog siento que al parecer todo está dicho alrededor de la fotografía, aunque también estoy claro que siempre habrá tela que cortar en cuanto a la cantidad de detalles que abarca la imagen y sus incidencias. Revisando las redes me encuentro muchos artículos que muestran el trabajo de tal o cual fotógrafo, ciertamente hay mucho lugar común pero también hay algunas sorpresas e imágenes que quitan el aliento flotando  gratis en las redes, ahora lo que no es fácil encontrar son artículos que hablen seriamente de los “problemas” teóricos más allá de la tecnosofía.

Creo que existe una tendencia cada vez más fuerte a considerar la fotografía como un caso aparte de toda la producción artística como si hablásemos de una actividad aislada y no del resultado de la suma de los múltiples movimientos artísticos, sociales, tecnológicos y hasta filosóficos que se han sucedido en los últimos doscientos años.Si analizamos concienzudamente cada imagen ganadora de premios (por tener un punto de inicio) pudiéramos inferir que  tiene antecedentes -reales o accidentales-en otras expresiones del arte.

Una vez nombrados los antecedentes toca explicar los reales o accidentales.El ser humano es una esponja que absorbe todo lo que ve, escucha, aprende, lee e intuye, casi siempre todo ese cumulo de información se guarda en el subconsciente aflorando de vez en cuando sin que el autor tan siquiera se dé cuenta que realiza tal acto, otras veces ese conocimiento es digerido, pensado, repensado y utilizado de manera totalmente lucida para que su trabajo tenga el efecto deseado y ahí estamos ante un acto deliberado para aprovechar los referentes en la obra.

En ambos casos el autor usa esos referentes que han sido utilizados por muchos otros antes que él y serán utilizados por muchos más luego de él a fin de que los observadores atentos o no puedan captar el significado de su trabajo sin mayores explicaciones aun sin manejar de forma cabal los símbolos exhibidos en la obra, recordemos que la suma de los símbolos hace posible que una imagen tenga significación pues de otra manera estaríamos ante la presencia de una postal bonita pero anodina que no lleva a ninguna parte, una más de los millones que flotan cada segundo por las saturadas redes sociales. A este fenómeno lo llaman los investigadores de la literatura “intertexto” que no es más que la inclusión de textos anteriores como pauta referencial en nuevos textos, lo que supone una eterna reutilización tanto argumental como semántica de toda la obra importante desde el inicio de los tiempos, para definir de manera académica  pudiéramos citar aRolandBarthes (1974) ; “…las fuentes de un texto no están solamente no están solamente por delante de él; están también después de él.”, lo que nos trae a pensar que el intertexto tiene una suerte de génesis en el pre-texto. Ateniéndonos a lo que  Barthes afirmó y haciendo gala de lo que pudiéramos llamar una licencia creativa, teoría mediante, constatamos que toda obra está plena de “pre textos” pues en muchos casos hace alusiones a otras  anteriores y posteriores, aunque es un término que se asocia a la literatura en realidad es un fenómeno que abarca toda la obra producida por el cerebro humano, no sólo lo artístico también lo científico, religioso y hasta lo social sin que exista desmerito alguno en admirar el genio que existe todos los ámbitos del saber humano.

Al hablar de intertexto o de interrelación entre las obras toca hacer una diferenciación entre este fenómeno (muy natural por cierto) y las distintas clases de plagio  que si bien algunos críticos las incluyen dentro de categorías intertextuales hay que definirlas para evitar malas interpretaciones de nuestro trabajo. Las distintas clases de plagio que conozco son ; el plagio intencional que no es más que la copia burda o acabada de una obra de otro autor que se hace de manera intencional para ganar alguna relevancia sin utilizar muy bien el intelecto , está el plagio por homenaje que podríamos ubicar en aquellas escenas copiadas de otros autores introduciendo variantes para terminar obteniendo una versión de la obra de otro autor, lo que presupone una suerte de homenaje al genio al que se está plagiando, como ejemplo de ello podríamos tomar las miles de versiones de “La ultima cena” de DaVincique sin pretender imitar son bastante atractivas, como último punto podemos hablar del plagio por ignorancia que entre todas las clasificaciones es la menos honrosa pues en las dos primeras hablamos de un acto consciente en este  puede ser el reflejo de algún recuerdo impreciso o la culminación de un trabajo hecho a ciegas, lo más grave de este caso es que por lo general sus “autores” muestran sin pudor alguno su “descubrimiento”  y tienen hasta seguidores que viven en ese mismo universo de ignorancia por negarse a tener una visión amplia del asunto, no hacer investigación no relacionarse con gente que realmente sabe del hecho artístico,pasando claro por una total negativa a navegar en otros espacios del quehacer fotográfico (por solo tomar un ejemplo) lo que da como resultado un trabajo que pudiendo estar bien acabado termina siendo desechado por ser la copia de otros.

Cuando me tropecé por primera vez con el término “Intertexto” e investigué sus implicaciones tuve una decepción momentánea pues eso significa que cualquier pretensión de originalidad está circunscrita a un reducido grupo de genios cada vez más pequeño por aquello de la masificación de la información gracias no solo al internet si no a los múltiples medios de comunicación que desde los años 80 nos bombardean desde todos los frentes posibles, sin embargo luego de años de investigar sobre el tema he llegado a la conclusión de que no todo está perdido, si lo vemos desde la óptica creativa la única solución posible para escapar del lugar común reside no solo en hacer de la investigación un ejercicio constante, también está en hacer que nuestro trabajo sea el producto de largos periodos de meditación además de lograr hacer una simbiosis entre obra y psique que exprese nuestra opinión alrededor de lo que nos interesa mostrar  sin dejar de lado el cuidado técnico que debemos tener con cada imagen mostrada.

Una vez conocido el fenómeno intertextual se hace mucho  más llevadero el hacer algo similar al arte pues nos permite tener conciencia plena de la utilización de los símbolos para lograr comunicar con nuestro trabajo alejándonos de ese espantoso lugar común que tanto angustia a muchos en estos tiempos de sobresaturación informativa.
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                                                                   Profesor José Ramón Briceño, 2017
@plurifotos

  





domingo, 15 de enero de 2017

Fotografía e intención

Hay varias acepciones de lo creativo, la mayor parte coincide en hablar del proceso artístico como un asunto espontaneo cuya existencia depende por entero de la inspiración momentánea, del toque de la musa o la suerte de estar en el momento preciso para hacer el disparo que te llevará a la gloria de los galardonados. En mi criterio todo eso es completamente falso, el arte es el asunto menos ingenuo que existe, hasta los fotógrafos que pensamos ingenuos debido a su falta de educación formal dentro del área dejan de ser lo por que su trabajo está realizado en función de lo económico, asunto que mata lo espontaneo.

Desde que comencé a transitar los caminos de la imagen me preguntaba cuál era la razón para que en los años cincuenta toda la prensa del momento estaba plena de trabajos tan hermosos como impactantes , sobre todo esos que prevenían de la segunda guerra mundial, donde muchos de los grandes maestros de la imagen dejaron para la posteridad su trabajo cumpliendo la muy complicada dupla de informar manteniendo un discurso visual impecable que aun hoy a casi cien años de aquellas imágenes todavía nos sorprenden , la solución a mi pensamiento vino una tarde mientras discutía con uno se mis alumnos sobre cómo mejorar su trabajo y por cual razón la mayoría de las imágenes de la clase no servían para mucho. Para los maestros de los años cuarenta en adelante, la noticia era solo la excusa para que ellos mostrasen su pensamiento al mundo, cada imagen publicada era el compendio de la opinión muy personal de su autor, en muchos casos se trataba de denuncias pero todos son el reflejo de las diferentes sensaciones que les producían los horrores de una guerra de larga data.

En ese instante se hizo la luz y entendí muchas cosas, por ejemplo mi poca disposición para hacer trabajo social, en mi caso particular no me gustan las aglomeraciones de gente ni tener me agrada tener que vérmelas con cientos de desconocidos, mucho menos aguantarme unas cuantas horas de un espacio que si bien muchos disfrutan yo estoy trabajando y sufriendo la incomodidad de estar ahí solo por llegar a fin de mes y vaya que hacer eventos es una buena ayuda para fin de mes, sin embargo si no te agrada la situación difícilmente lograrás hacerte notar de entre el montón de gente que está esperando su oportunidad, tengo la impresión de que para ser un buen fotógrafo de bodas debes tener un cumulo grande de ganas de casarte y tener un anhelo que te haga identificarte con los novios, así cuando hagas la entrega final, los clientes que a fin de cuentas no saben mucho del asunto visual de manera consiente pero que si saben lo que quieren pues sienten el aura de energía que pretenden tener como el recuerdo de toda la vida, cosa que no sucede cuando el fotógrafo está desconectado de esa energía por la razón que fuere, igual sucede en todos los espectros del ámbito fotográfico.

No importa cuán mecánico sea el proceso, la opinión del fotógrafo siempre se cuela entre los pixeles, puede que las imágenes sean lo más perfectas posibles pero su contenido nunca será lo suficientemente completo para agradar del todo a nuestro cliente, he ahí el quid de todo el asunto, nuestro espíritu debe estar alineado con la intención de nuestro trabajo, de otra nunca jamás vamos a pasar de ser uno más del promedio y por tanto estaremos siempre relegados a alguna gaveta de la historia.

Si lo llevamos a la praxis, una vez que identificamos cual es el nicho de la fotografía que mejor nos sienta pues es algo en lo que nos sentimos no solo cómodos si no también interesados, debemos comenzar a observar con paciencia todo lo que fotografiamos, ver las potencialidades no siempre es tarea fácil, a veces toca no mirar el trabajo hasta meses después para poder apreciar en toda su amplitud lo que nos hacen sentir esas fotografías para al final lograr un portafolio coherente.

Todo eso va unido por supuesto a un profundo trabajo de investigación, comenzando por entender que en el arte lo ingenuo no existe, mucha lectura y algo de meditación para saber hasta dónde llegar con nuestras fotografías, por supuesto también hay que estar claro en que los niveles de exigencia personales deben ser lo bastante altos como para sentir que mucho del trabajo que tenemos no sirve, aunque para el lego sean fotos “bonitas” con eso no basta, en primer lugar la fotografía debe sorprender a su creador, lo otro es un valor agregado. Recordemos que la diferencia entre un artista y quien no lo es, está en que el artista solo se complace a sí mismo, el otro se debe solo a su cliente, cosa que no está mal pero que tampoco aporta mucho.  
Prof. José Ramón Briceño, 2016

@plurifotos
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domingo, 29 de septiembre de 2013

Abordar el paisaje

Buen día, lectores de este blog, se que los tengo algo olvidados, sin embargo estoy planificando una nueva etapa donde los amigos puedan publicar sus trabajos y compartir con todos sus conocimientos, pronto comenzaremos esta nueva etapa de formación fotográfica por esta vía.

Pues bien a lo que me asome por acá, hoy vamos a hablar del paisaje como sujeto fotográfico. Muchos de los que se inician en esto de la imagen escogen el paisaje pues al parecer representa cierta comodidad temática ya que al ser "inanimado" no toca pedir permiso y la obtención de buenos comentarios por esas fotos lo hacen una tentación a la que es muy fácil dejarse.

La verdad me parece un tema bastante complicado por lo ampliamente abordado desde que el hombre aprendió a fabricar tintas para pintar y eso sin hablar de la feroz competencia que ha existido desde principios del siglo XIX hasta nuestros días entre pintura y fotografía. Lo primero que toca plantearse al abordar el paisaje es decidir cual se pretende abordar, el paisaje puede ser urbano, campestre, conceptual, humano y hasta microscópico, una vez investigado y decidido que se quiere hacer pues toca establecerse una bitácora y armarse del equipo necesario.

La bitácora es una suerte de apuntes donde vamos a tener en lineas generales lo que andamos buscando, si hacemos el esfuerzo podríamos tropezarnos con que  por un misterio del universo damos con el talón de Aquiles de la imagen y logramos fotos de paisajes realmente originales, independientemente del que hagamos, pero han de tener en cuenta que toca hacer una extensa investigación sobre lo que se ha hecho, quizás hasta comenzar copiando a los maestros hasta lograr, practica de por medio  un estilo propio. En eso de los paisajes es muy sencillo lograr fotos bellas pero que de tan vistas no tienen el atractivo para volver a voltear a verla dos veces, ¿ejemplos de esas imágenes?, vayan a cualquier librería o kiosco de periódicos y den una mirada a los que publican los calendarios baratos, esos que por lo general usan imágenes que están ancladas en la psique del colectivo y les aseguran ventas masivas sin el mayor problema, a menos claro que su intención manifiesta sea esa no les recomiendo copiar esos trabajos.

Seguro alguno pensará como muchos de los alumnos que he tenido en suerte, ellos aducen que lo que quieren es hacer fotos no verlas, la verdad los entiendo, yo también pasé por allí, pero tengo la firme creencia de que el asunto es evitar el lugar común, el plagio y la chabacaneria en el asunto de la imagen, sobre todo trabajar para evitar bajo cualquier concepto trabajar mucho con los programas de retoque digital, no por que tenga nada en su contra, muy al contrario, simplemente se por experiencia que una buena foto no necesitan gran retoque. En cuanto al plagio existen dos tipos básicos, el que se hace por ignorancia, ese que quizás nos gusta mucho y por falta de investigación se realiza sin algún pudor, lo que al final atenta contra nuestra obra en el futuro, pues dan a quienes conozcan nuestro trabajo una muy mala impresión. El otro tipo de plagio pues es ese que se realiza con toda la conciencia, que no respeta al autor original y ni siquiera termina siendo un homenaje si no una copia barata de lo que otro ha realizado ya, de eso se va bastante en las redes, en los grupos de pseudo fotógrafos donde se dan palmaditas virtuales por la espalda felicitándose por una imágenes realmente burdas, afirmo desde estas lineas que TODOS deben evitarlos o cuando menos no mostrarlos.

En cuanto al equipo necesario, yo soy de los partidarios en que menos es más, existen fotografos que gustan de salir con miles de dolares en equipos, cien opticas, filtros coloreados y hasta aparatos extra fotográficos que los "ayuden" en la labor, yo recomiendo simplemente un cuerpo, una óptica o dos por si alguna cosa aparece inesperadamente, lo que tambien puede resolverse con un buen zoom, de esos que van desde gran angular hasta un tele de medio alcance, eso sí, procuremos que sea de esos que valen más que las cámaras y si no tenemos para invertir en eso pues hasta con el objetivo que traen de fabrica vamos bien (17-55), importante, un buen tripode, ahí si vale la inversión, se que por lo general da como fastidio cargar con uno, sobre todo los profesionales que aunque no pesan la gran cosa, son voluminosos, pero vale la pena cargar ese incordio ya que siempre toca hacer fotografías de tiempos bastante lentos pero muy diafragmadas y aunque tengamos la posibilidad de usar un alto ISO en nuestra exposición para bajar los tiempos y poder hacerlo a mano alzada, por lo general el ruido digital daña una foto que de otra manera sería perfecta. por ultimo, un buen filtro polarizador, con ese equipo les aseguro que la experiencia valdrá la pena, en el próximo post les hablaré de la manera técnica de abordar el paisaje al momento de hacer la foto.
José Ramón Briceño, 2013
@plurifotos






jueves, 5 de abril de 2012

De lo analógico a lo digital



Manejo de la cámara
Desde hace pocos años ha ido desapareciendo paulatinamente y a pasa acelerado la película fotográfica, el conocido “rollito”  del gran mercado aficionado y hasta profesional, siendo sustituido por las cámaras digitales que, aparte de ahorrar los costos de procesar un rollo de 36 exposiciones, tiene la ventaja de la inmediatez de la imagen, permitiendo al usuario ver y disfrutar inmediatamente lo que fotografía. 

Pues bien, vamos a hablar de la fotografía digital, sus ventajas y sus desventajas frente a la fotografía analógica (de película). En primer termino está el económico ya que como dijimos en el párrafo superior es más barato copiar lo que se selecciona y no el total de lo producido en un viaje, cuando no almacenar simplemente en cualquiera de los dispositivos que permite la tecnología actual permitiendo su visualización no solo en los computadores, también el los reproductores DVD , Blu Ray , portarretratos digitales o cualquier otro aparato que soporte los formatos digitales. Esto también presupone una desventaja por aquello que conocemos como obsolescencia tecnológica, que no es más que la caducidad de los equipos en unos años, es decir perdemos la posibilidad de quedarnos sin memoria grafica por la extinción de los archivos o bien la degradación de los discos (DVD, Cd, Blu Ray o cualquier otro medio de archivo digital) y en ultimo caso la actuación de los virus informáticos, a diferencia de la película, donde el negativo sobrevive bastantes años en condiciones de almacenamiento medianamente adecuadas.
 La única manera de evitar estos inconvenientes es seleccionar las imágenes más importantes e ir copiándolas en papel fotográfico, cuya durabilidad excede por mucho la de los equipos digitales.
La diferencia entre los equipos digitales y los de película es notoria, sin embargo el funcionamiento de ambas es bastante similar, por lo que a nivel técnico mantienen más o menos las mismas características en cuanto a su  razón especifica, captar la luz. Así  que si algún lector tiene alguna experiencia previa con fotografía analógica, no deseche sus conocimientos, aplíquelos y verá como sus fotografías cobran mayor calidad.







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