viernes, 21 de abril de 2023

Fabrica tus propios químicos para revelar negativos

 La fotografía analógica es una de esas cosas que suponíamos muerta debido a la avalancha de lo digital y más recientemente, la inteligencia artificial. Sobre el tema hay mucha diatriba , nunca falta quien defienda la existencia de las inteligencias artificiales como excelentes asistentes para lograr los resultados deseados, sin embargo, el problema de fondo está (según yo) en delimitar la intervención humana en función de tener el control total y por tanto la originalidad de cualquier trabajo fotográfico, eso además, incide directamente en el precio que ha de pagar el teórico cliente por el trabajo, el costo de un trabajo hecho por un programa informático jamás será igual al realizado por una inteligencia humana.

Ante este “problema”, la única solución que se me ocurre es volver al laboratorio y el primer paso es el revelado, me he tropezado con muchos que piensan que el revelado es solo la impresión de la copia para las nuevas generaciones es pasar el archivo por alguno de los muchos programas para fotografías, cuando hablamos de fotografía analógica el revelado es el proceso por el cual procesamos el negativo para, posteriormente, hacer la copia, recordemos que el negativo es el equivalente al archivo antes de procesar, por tanto debe tener un proceso químico del cual hablaremos en profundidad en próximos post.

Un fenómeno interesante es la evolución de los químicos hasta nuestros días, si buscamos bibliografía nos encontramos que todos los libros que trataban el tema integraban las fórmulas de los químicos, la razón es simple, esos químicos hace muchos años perdieron las patentes, por tanto son de fácil uso para los fotógrafos del siglo XX y aun hoy, en el siglo XXI estos ingredientes pueden ser encontrados con suma facilidad.

Para revelar un negativo necesitamos tres químicos, un revelador (en este caso el D-76), un fijador y un baño de paro, el orden es revelador-baño de paro-fijador-agua para el lavado final, los tiempos y demás instrucciones los iremos desgranando en los próximos post, en este solo escribiremos sobre cómo fabricar los químicos en casa, recordemos también que necesitamos equipo de protección para evitar accidentes:

Fabricando D76 en casa

Algunos fotógrafos prefieren fabricar sus propios reveladores para tener un mayor control y personalización en el proceso de revelado. Si has decidido fabricar D76 en casa, aquí te dejamos algunos consejos para que puedas lograrlo con éxito:

Asegúrate de tener todos los químicos necesarios: metol, sulfito de sodio anhidro e hidroquinona.

Utiliza agua destilada para preparar la solución.

Sigue cuidadosamente las medidas y proporciones indicadas en la receta.

Asegúrate de tener los equipos de protección necesarios, como guantes y gafas de seguridad, ya que los químicos pueden ser peligrosos si no se manejan adecuadamente.

Una vez que hayas preparado la solución, guárdala en una botella oscura y bien tapada para evitar que se deteriore.

Recuerda que el proceso de revelado es una parte importante del flujo de trabajo fotográfico y es fundamental seguir las instrucciones cuidadosamente para obtener los resultados deseados. ¡Buena suerte en tu aventura de fabricar D76 en casa!

Como medir los  ingredientes para hacer D76

Use una báscula digital para medir los ingredientes en lugar de una taza o cuchara medidora, ya que es más exacto.

Mida los ingredientes en gramos en lugar de en onzas o libras, ya que la mayoría de las recetas de revelado utilizan medidas métricas, si la fórmula que usted tiene está en otras medidas por favor use un convertidor para transformarlas en gramos así será más fácil.

Asegúrese de seguir las proporciones de la receta con precisión. Si es posible, use una calculadora para calcular las cantidades exactas.

Para fabricar un litro de revelador D76 , estos son los  pasos que puede seguir:

Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente antes de medirlos, puede afectar la precisión de las mediciones.

Con estas pautas, podrá medir los ingredientes para hacer D76 con precisión y obtener resultados consistentes en el revelado de películas.

Mida 500 ml de agua tibia (40° C) y viértala en un recipiente limpio y seco.

Agregue 7,5 gramos de metol al agua y mezcle bien hasta que se disuelva por completo.

Agregue 100 gramos de sulfito de sodio anhidro y mezcle bien hasta que se disuelva por completo.

Agregue suficiente agua para llevar la solución a un volumen total de 950 ml.

En un recipiente separado, mida 50 gramos de hidroquinona y disuélvala en 500 ml de agua tibia.

Agregue la solución de hidroquinona a la solución de metol y sulfito de sodio y mezcle bien.

Agregue suficiente agua para llevar la solución a un volumen total de 1 litro.

La solución de revelador D76 está lista para usar.

Es importante tener en cuenta que esta solución química debe ser manipulada con cuidado y solo debe ser utilizada por personas con experiencia en fotografía y química. Asegúrese de seguir las medidas de seguridad adecuadas y deseche la solución de manera responsable después de su uso.

Ingredientes necesarios para fabricar fijador para revelado en casa

Para fabricar tu propio fijador fotográfico , necesitarás los siguientes ingredientes:

Metabisulfito de sodio: este compuesto ayuda a preservar la solución del fijador y a prevenir el deterioro de las imágenes reveladas.

Tiosulfato de sodio: este ingrediente es el que realmente fija la imagen revelada en el papel fotográfico.

Ácido acético glacial: este ácido ayuda a equilibrar el pH de la solución del fijador y a prevenir la formación de depósitos en la superficie del papel fotográfico.

Agua destilada: es importante utilizar agua destilada para evitar la presencia de impurezas en la solución del fijador.

Recuerda que al trabajar con químicos es importante tomar todas las precauciones necesarias y utilizar equipo de protección personal adecuado. ¡Buena suerte en tu proyecto de revelado fotográfico casero!

La fórmula del fijador fotográfico (para negativos)

El fijador fotográfico es una solución química esencial en el proceso de revelado de fotografías. Si estás interesado en conocer la fórmula para hacer tu propio fijador fotográfico, aquí te la presento:

1 litro de agua destilada

240 gramos de tiosulfato de sodio

5 gramos de metabilsulfito de potasio

Agua suficiente para completar 1 litro

La preparación es sencilla: disuelve el tiosulfato de sodio y el metabilsulfito de potasio en agua tibia, agita hasta que se disuelva completamente. A continuación, agrega agua suficiente para completar el litro y agita nuevamente. ¡Listo! Ya tienes tu propio fijador fotográfico casero.

Recuerda que la manipulación de químicos debe ser realizada con precaución y siguiendo todas las medidas de seguridad necesarias.

 

El “baño de paro”

El baño de paro es un líquido esencial en el proceso de revelado de fotografías, ya que ayuda a detener la acción del revelador y evita que la imagen se siga oscureciendo. Si estás interesado en fabricar tu propio baño de paro, aquí te dejamos algunos pasos a seguir:

Mezcla 1 litro de agua con 10 gramos de ácido acético glacial.

Agita bien la mezcla hasta que el ácido se disuelva completamente.

Añade 20 gramos de sulfato de sodio anhidro y mezcla bien.

Agrega 1 litro de agua más para diluir la solución.

Filtra la mezcla para eliminar cualquier impureza.

Siempre se pueden conseguir todos estos químicos en presentaciones comerciales, solo que comprarlos (e importarlos) generan un gasto superior al del costo de los ingredientes y  posterior mezcla en casa, por tanto y según la posibilidad económica del fotógrafo determinará si los importa o simplemente hace la investigación correspondiente para ubicar los ingredientes y fabricar sus propios químicos, todo con las respectivas precauciones de seguridad.

Todos los quuimicos se degradan por el uso (excepto el baño de paro) por lo que deben almacenarse protegidos de la luz y para ello debes usar botellas obscuras .

Profesor José Ramón Briceño Diwan 


 

martes, 11 de abril de 2023

Como hacer de la fotografía analógica una pieza registrable (y unica)

 Como hacer de la fotografía analógica una pieza registrable

En la fotografía analógica, tenemos un proceso del cual solo tenemos algunos atisbos de control porque no sabemos con certeza como han sido tratados los elementos que se usan, los negativos deberían tener una cadena de frio que garantice que todas las bondades publicitadas por el fabricante sean exactas, cada negativo está constituido por una base de celulosa sobre la que descansa un fino recubrimiento de gelatina donde flotan haluros de plata que responden a la luz, esa organización de los haluros le da una “personalidad”  única a cada negativo, si le sumamos además que el papel también puede sufrir toda la gama de posibles alteraciones debido al almacenaje, puedes dar fe de como mantienes todo en casa pero entre el punto de origen y tu laboratorio hay todo un camino andado en barco u avión por lo  que todos los implementos han sido ligeramente alterados por las condiciones de este viaje, por último , tenemos la ampliadora , los químicos y hasta la temperatura del laboratorio, sin incluir la maestría del laboratorista en interpretar la intención comunicativa de quien realiza la foto original (negativo) para positivarla de modo satisfactorio para el fotógrafo, todos esos detalles hacen a cada copia algo único , siempre y cuando se realice a mano. Por supuesto, todos los que tenemos más de cincuenta años utilizamos alguna vez los servicios automatizados, tanto para revelar como para copiar pero a pesar de que pudiésemos pensar que son iguales, la diferencia está en que una máquina estandarizará el proceso, por tanto la mayoría de su producción será homogénea y por ende de complicada diferenciación como pieza única, a menos que perdamos  el negativo pero ahí entramos otra vez en el detalle de la confianza, a menos que seas Bansky quien construyó obra para transformarlas en NFT y luego (para darle valor al NFT) las destruyó con la presencia de un funcionario que certificaba la destrucción y por lo tanto hay pruebas del valor como pieza única de aquellos productos.

La fotografía analógica, ¿un arte olvidado?

En el caso de la fotografía analógica habría que desempolvar conocimientos hace rato dejados de lado, como por ejemplo, los procesos de conservación que luego del advenimiento de lo digital quedó de lado ante la posibilidad de hacer copias infinitas de nuestro archivo, pero el mercado se saturó y ahora una copia no vale la gran cosa más que como asunto ornamental, no es un objeto coleccionable y los NFT que pudieran ser una posibilidad , excluyen la impresión por aquello de mantener la imagen como objeto único, si se reproduce automáticamente pierde valor, quien compra arte quiere algo que pueda mostrar a sus visitas o mejor, tener como valor intercambiable libre de impuestos.

Negativo 35mm

 

La fotografía analógica es una forma de arte que ha sido valorada a lo largo de los años por su autenticidad y calidad. Sin embargo, en el mundo digital en el que vivimos, puede ser difícil rastrear la procedencia de una fotografía digital, por lo que toca buscar una manera para asegurar que su valor y autenticidad sean preservados. Es aquí donde la tecnología blockchain puede ser útil.

Al registrar las fotografías analógicas en blockchain, se puede establecer una cadena de custodia segura y transparente para cada pieza. Esto significa que cualquier persona interesada en comprar o vender una fotografía analógica puede rastrear su historia completa y autenticidad. Además, el registro en blockchain también puede ayudar a proteger la propiedad intelectual y los derechos de autor de los fotógrafos.

Algunos beneficios de registrar fotografías analógicas en blockchain son:

Seguridad y transparencia en la cadena de custodia.

Preservación del valor y autenticidad de la fotografía.

Protección de la propiedad intelectual y los derechos de autor del fotógrafo.

En definitiva, la combinación de la fotografía analógica y la tecnología blockchain puede ser una forma innovadora de preservar el valor y la autenticidad de este arte clásico.

Donde registrar con Blockchain

Por supuesto hay mucha aprensión en torno al tema, sobre todo por un asunto de costos , divisas y todas las volteretas económicas que damos los venezolanos por aquello de la exclusión de los sistemas bancarios globales, pero eso es falso, acá les dejo varias plataformas para registrar tu obra sin que te cueste mucho existen varias aplicaciones que permiten registrar obras de arte en un blockchain por menos de $2 por pieza registrada, algunas de estas aplicaciones incluyen en sus productos la posibilidad de registro blockchain por menos de 2 dólares por pieza :

 

Verisart: Esta plataforma de arte digital permite registrar obras de arte en un blockchain por tan solo $5 por pieza. Verisart utiliza la tecnología blockchain de Ethereum para proteger y autenticar obras de arte.

Artory:  utiliza la tecnología blockchain para autenticar y registrar obras de arte. El costo por registro de obra de arte es de $1, pero hay un mínimo de 25 registros.

Codex:  ofrece servicios de registro de obras de arte en un blockchain. El costo por registro varía según la cantidad de piezas que se registren, pero el precio por pieza puede ser tan bajo como $0.50 por registro.

DADA:  una plataforma de arte que permite a los artistas registrar y vender sus obras en un blockchain. El costo por registro de obra es de $0.99 y no hay un límite máximo o mínimo en la cantidad de obras que se pueden registrar.

 


Hay más pero estas son solo algunas que permiten por menos de lo que cuesta un almuerzo chatarra en cualquier calle de Caracas otorgar valor agregado a tu obra , sea cual fuere esta, y permitir a los clientes/coleccionistas/galeristas/museos y pare usted de contar posibles destinos de la obra , tener una prueba de originalidad al alcance de la mano sin necesidad de más autoridad que ello, y por si fuese poco , todo se paga con criptomonedas , lo que tampoco resulta un drama pues hay muchos modos de obtenerlas con moneda local, solo registrarse (por ejemplo en Binance) y hacerlo.

Ahora volver a lo analógico tampoco es un drama, en los próximos post iré hablando de lo que necesitamos para ello y de donde obtener los insumos necesarios, no tanto de las cámaras que hay a montón en venta desde cualquier vendedor de esquina hasta las grandes plataformas digitales, que además están al alcance de todos, solo para los venezolanos explicaré como a partir de tener bolívares puedes comprar en cualquiera de esas grandes tiendas sin que sea un drama.

Prof. José Ramón Briceño Diwan

11/04/2023


 

sábado, 8 de abril de 2023

La fotografía analógica, la salvación de la memoria ante las IA

La masificación digital que abarata el valor de una imagen

La fotografía es vista por muchos como una suerte de oficio para vagos, por tanto , más allá del hecho noticioso, poder hacer que tu trabajo tenga valor como copia es un asunto aparte, entre otras cosas porque todos los negativos podían hacer duplicados infinitos de esa misma imagen, ahí apelamos al trabajo artesanal del revelado manual con copias únicas ya que es difícil hacer dos buenas copias totalmente idénticas, eso aunado al tratamiento contra los hongos puesto en la montura son añadidos que suman valor a la inversión, cualquier obra de arte debe ser conservada ya que por una de esas injusticias del universo, la obra artística sube de valor precisamente cuando su autor ha muerto, las razones son muchas pero la de más peso es que ya no existe el creador de ese trabajo, las que están son las únicas existentes así que cualquier otra cosa similar será considerada copia y por tanto sin valor, ante la majestad de tu original, lo importante en todo caso es poner atención ante la escasez, ese era el valor común de cualquier obra de arte.

El tema estético no debe olvidarse, por supuesto, el hecho de tener una fotografía lo suficientemente hermosa para considerarla obra de arte hará la diferencia entre el valor o el horror, el asunto es vender, hacer un planteamiento estético del calibre que permita a un coleccionista querer tener entre su portafolio de inversiones una de tus imágenes, ese es el fin último de todo, las galerías se sumarian gustosas si se les permite acceder a un concepto que les permita ampliar el portafolio de artistas, el coleccionista podrá decidir comprar fotografía con todas las garantías de llevar un objeto/imagen único, dinamizaría una parte del mercado que solo se ocupaba de fotógrafos muertos o por morir.

En los tiempos que corren ya ninguna fotografía es original, cada vez que publicas en las redes su valor decrece hasta tener que masificarte para poder sobrevivir, esto gracias a la aparición de métodos digitales e inteligencias artificiales para “revelar” “negativos digitales” , al alcance de todo el mundo, de gratis y de pago pero todas con el mismo valor, casi cero, ya no importa mucho la autoría , si quiero le cuento a una inteligencia artificial como quiero la imagen y ella la fábrica a la medida, esta vez sí derecho de autor y con libre flujo hacia todas partes.

¿Debe morir la fotografía como oficio?

La respuesta categórica es NO, solo debemos dar un salto atrás, volver a lo analógico, empezar a ver el mundo con todos los matices de la película que utilicemos, hagamos nuestro laboratorio y aprovechemos las ventajas que otorga el mercado, imaginemos por un segundo que hacemos una copia para museo, digamos que hicimos un portafolio del Parque Nacional Henry Pittier , en mi estado Aragua, todo lo tomamos con película Ilford Hp5 forzada a ISO 1600, eso lo copiamos en una ampliadora Durst con difusor frio y óptica Leica de 24mm, en papel Oriental (papel fibra) , cada copia salida de ese negativo será única , dos copias (aunque se perezcan mucho) son diferentes, muy sutiles pero diferentes, ahora imaginemos que esa copia la vendemos junto con el negativo y un NFT de esa pieza que además está registrada como pieza única en un blockchain, más el negativo, todo en un mismo paquete, le daríamos la única garantía de que esa copia no existe (ni existirá) más allá de su presencia física, si la registras como propia (imagino que ya existe) cualquier inteligencia artificial de google puede cazar las infracciones al derecho de autor si alguien procesa como copia, el NFT sobreviviría a la copia y quizás ante el negativo pero le otorgaría valor añadido al trabajo.

Discutir sobre el contenido de las fotos o como fueron hechas no tiene mucho sentido, lo que sí me parece que debe ser llevado a discusión es el asunto de otorgar (más) valor a esa obra fotográfica, cuando el autor puede asegurar que compran el único original existente, cada uno de los patrones de los haluros de plata que acompañan a esa idea está registrado como único por un Blockchain que mide exactamente todos y cada uno de los puntos que constituyen la copia por lo que solo puede ser hecha desde el negativo , aun haciendo copias del negativo mismo, no pasaría un examen como original pues para poder hacer más copias deben haber exactamente las mismas condiciones atmosféricas, eléctricas, temperatura del laboratorio, la cadena de frio de la película, el uso de los químicos,  el almacenamiento del papel y hasta un tropezón a la mesa de la ampliadora , para poder tener una copia idéntica a la registrada, asunto complicado, el único archivo digital validado está almacenado en un NFT, resguardas la integridad digital del archivo original , además tienes la copia y el negativo, el comprador se lleva todas las  pruebas que dan fe de tener un objeto único , el asunto es que la fotografía digital ha abaratado tanto el producto que el mercado se resiente un montón

En tiempos de olvido digital, la permanencia será algo exclusivo por tanto con valor agregado, un favor que le hacemos a quienes consumen cualquier objeto de marca, hacerlo único, o al menos lo suficientemente escaso para darle valor, la copia física respaldada por el negativo, el NFT y el registro blockchain es única, de hecho , convertirla en eso es hacer un favor a este problema de la originalidad que nos acosa desde muchos frentes, volver al laboratorio y hacer de ello una comunidad sería una suerte de renacimiento del oficio, con el agregado de que aún hay película en el mercado y hay mucho equipo de laboratorio a precios de gallina flaca, una sana costumbre del oficio, los químicos además no poseen patente por lo que debe ser fácil conseguir fabricarlos a la medida para bajar costos. Aunque parezca un anacronismo, es la única salida para dar un poco más de valor al trabajo del fotógrafo que en un mundo absolutamente digital y por tanto fácil de ser copiado, falseado, plagiado y hasta parafraseado, sin intención alguna de hacer reclamos de derecho de autor , se pueda encontrar la manera de hacer única una imagen.

Volver al laboratorio además es una labor que fácil pueden ayudar a construir varios fotógrafos contemporáneos, todos los fotógrafos mayores de cuarenta y cinco años pueden dar clases de laboratorio  a cualquiera, pueden contratar alguno para que los asesore, las cámaras analógicas son fáciles de comprar y de manipular, así que tampoco es nada del otro jueves, por supuesto que pierde frente a una tarjeta de 64 gigas en una cámara de 22 megapixeles , con 5000 disparos en vez de los 36 que tienes con cada rollo , además es económicamente ineficiente hacer 72 copias para descubrir la perfecta, si acaso haces un par de hojas de contacto para revisar, en cambio con la tarjeta no gastas un céntimo y tienes cinco mil fotos que técnicamente hasta pueden ganar con honres frente a tus 72 tomas analógicas, pero sus 5000 fotos hacen de su trabajo un bien casi que publico, al menos siembra la duda entre sus posibles compradores, en cambio el fotógrafo analógico solo pudo traer las 72 mejores fotos que se les ocurrieron y quizás sesenta y cinco sean de una misma foto hecha desde muchos ángulos y con diferentes valores de obturación y diafragmado para no perderla nunca , por lo que ya no serían 72 imágenes distintas , serian muchas menos, por tanto va ganando por goleada al archivo digital híper tecnificado.

Resumiendo, la fotografía analógica será la salvación de la memoria y la consagración del objeto único como valor agregado a la obra de arte.

Profesor José Ramón Briceño Diwan

08/04/2023

 


lunes, 13 de marzo de 2023

La fotografía (analógica) un objeto único

 

La fotografía digital y  las nuevas maneras de “revelar” las imágenes resultantes , bien sea por la novedosísima IA o por medio de cualquier software hacen parecer como si el oficio hubiese despegado a cotas imposibles, es innegable que el oficio del fotógrafo ahora es mucho más amable que antes del advenimiento (y masificación) de los artilugios digitales, por primera vez en la historia de la fotografía todos tenemos el control absoluto del proceso, desde la toma hasta la impresión o difusión digital (redes sociales, clientes, etc.etc…) , antes de lo digital dependíamos por completo de una serie de servicios que ahora son innecesarios, ya no perdemos horas con una lupa viendo negativos u hojas de contacto, no perdemos tiempo valioso buscando la película correcta para el encargo, tampoco nos ponemos a disposición de la interpretación de un laboratorista para mejorar las copias y lo mejor, no tenemos que esperar nada para ver la imagen “cruda” y decidir que necesitamos otra ronda para encontrar la imagen perfecta que luego bajaremos a nuestro ordenador y de allí a donde tenga que ir, todo un avance.

El único problema de todo es que la fotografía como objeto único está destinado a desaparecer, a menos claro que seamos los maestros de la vida y convirtamos ese archivo digital en un NFT , eso también es una maravilla pero para ello necesitamos invertir algo más en infraestructura digital, gastar más para eso que llaman Minteo y luego colocarlo en un Marketplace dependiendo además de las fluctuaciones del mercado de las criptomonedas sin hablar del mercadeo propio, todo un lio, excelente para quienes surfean esa ola y sobreviven sin mayor desgaste emocional o  económico.


 

Si bien es cierto que la fotografía parece haber avanzado hasta otro nivel, también (creo) que ha descendido unos cuantos peldaños, todos los fotógrafos que solo hacemos digital o nos dedicamos a vender artículos utilitarios para ganar menos o claudicamos y bajamos a ser los personajes orquesta a disposición del marketing digital, hacemos de diseñadores , fotógrafos, maquilladores , iluminadores, publicistas y hasta diseñadores de moda para poder encajar en un mercado que está a tres minutos de saturarse gracias a las bondades de las redes sociales que se han vuelto el principal vehículo publicitario. Un fotógrafo profesional del año 2023 rara vez podrá vivir con la holgura de 1998, entre otras cosas porque ahora las cámaras digitales son baratas y sus prestaciones llevan una inmensa ventaja si las comparamos con las cámaras analógicas del siglo pasado, antes era complicado el oficio pues tenías que obtener algunas habilidades que hoy día han sido simplificadas al máximo, además con una reducción de costos bastante importante pues entre el fotógrafo y el producto terminado si acaso hay una impresora que hace las copias fieles, tal cual salieron del ordenador, todos hermosos a fuerza de filtros y con recursos que para 1999 eran de ciencia ficción, al menos acá en Venezuela.

Entre las víctimas de todo esto están los artistas, la verdad no tengo idea de que viven los artistas de la fotografía hoy día, imagino que es de vender NFT para poder asegurar una pieza única, quizás hay contratos que desconozco pero hasta donde sé, toda fotografía digital es susceptible de ser copiada y en eso precisamente radica su debilidad, no es que antes no lo fuese pero negativo en mano no hay copia posible, si vendiese una foto por una cantidad desmesurada de dinero, solo con el negativo podría (el nuevo dueño) asegurarse que toda copia a partir de esa imagen es falsa, el tiene el único original, quizás alguien levante la mano y hable del NFT y hasta tenga razón pero en mi cabeza sigue pareciendo mejor el archivo analógico como la única manera de saber a ciencia cierta quien posee el  original, ahora, si ese nuevo dueño hace copias del negativo eso iría en detrimento de su inversión.

El valor de las cosas coleccionables está sujeto a su escasez, por esa razón se diferencian el arte de la artesanía, mientras el primero no puede ser reproducido de modo idéntico gracias a la falibilidad humana o por que las conjunción de factores son algo que jamás volverá a suceder, por eso los artistas muertos son más caros que cuando estaban vivos, una vez muerto el artista nadie más podrá ocupar su lugar y tampoco podrá hacer nada más (está muerto) la escasez es precisamente el incentivo perfecto para poder considerar el valor de una pieza, esa misma es la lógica del NFT. La artesanía por el contrario, puede ser reproducida ad infinitum hasta por procesos mecánicos, por desgracia y a pesar de todos los adelantos la fotografía se ha transformado en artesanía al mejor estilo de los gigantes asiáticos que venden miles de millones de reproducciones al año.


 

La fotografía como arte, a mi modo de ver, debería volver a sus inicios, ahora sería mucho más fácil hacer la selección del material a copiar, ya no tienes que pelearte con horas seleccionando negativos o revisando hojas de contacto, solo digitalizas y revisas, puedes pasar horas dedicándole a tu copia en papel fibra el tiempo que necesites y puedes estar seguro que ninguna copia será idéntica (claro si la haces a mano) , los químicos los puedes fabricar en casa pues hay miles de libros anteriores al advenimiento de lo digital donde reseñan con pelos y  señales las recetas, o puedes solo encargaros a los proveedores que gracias a la globalización ya n saben mucho de distancias para realizar sus ventas. Como contraparte también podemos hablar del aumento de los costes de producir una foto en analógico que es por mucho más caro que hacerlo en digital, pero (creo) es la única manera para devolver a la fotografía su sitial como arte y dejar de ser visto como mercadería utilitaria.

Profesor José Ramón Briceño

13/03/ 2023