domingo, 18 de mayo de 2014

Nostalgias analógicas

Desde que la fotografía digital hizo explosión, se coló en todos lados, tanto así que hasta los que renegábamos y asegurábamos jamás pasarnos a digital por el asunto de la resolución de aquellas cámaras digitales de aquellos tiempos (12 años atrás) el contraste con las copias que se hacían a partir de las películas, la calidad de las imágenes digitales de antaño , aquellas de 4Mp no daban mucho espacio a dejar de lado el 35mm tan cómodo y fiel, sin embargo, en contraste con los 24Mp de una digital estándar, además de los precios actuales de película, procesado y hasta copiado, obligan a tener uno su equipo digital y quizás solo soñar con pasarse al analógico por un asunto de mero romanticismo.

Debo acotar que soy de los que piensa que los fotógrafos de verdad se forman primero con película y luego se pasan al digital, ¿la razón? Simple, el proceso analógico obliga a pensar y repensar antes de hacer un disparo pues nunca estás muy seguro del resultado hasta que has pasado por el laboratorio, si le sumamos que es caro el asunto, obliga a ser mucho más cuidadoso. Recuerdo como era todo eso de hacer una foto, primer te aprendías todas las posibilidades de ciertas películas, por ejemplo, había una de blanco y negro que solo al forzarla en el revelado me daba la escala tonal que yo quería y en base a eso hacia mis copias, usualmente usaba un papel multigrado sin filtraje con químicos puros para el procesado de las copias, aunque a algunos amigos del oficio, muy dedicados, más aficionados al preciosismo les causaba cierto sobresalto mi manera de hacer copias, al final me quedaban bastante buenas.

 Recuerdo que vendían una película de color muy barata y que por tanto muchos presumían de mala, según un profesor que dictó unos seminarios acá en mi ciudad (allá en los 90) la fulana película había sido pensada para los fotógrafos de plaza latinoamericanos, esos que no manejaban muy bien los detalles del oficio y se resignaban a ofrecer sus servicios a puerta de las iglesias, escuelas, universidades o plazas , nos dijo en aquella oportunidad que la película aguantaba sin mayor problema dos diafragmas de sobre exposición y tres de subexposición, se me abrió el entendimiento y decidí usarla con luz artificial (flash) como ISO 100 que era lo que marcaba la caja, pero en exteriores la usaba como ISO 400 lo que me daba los tonos que me gustaban sin polarizar. Al final solo mis amigos cercanos sabían  que usaba esa película tan barata, mientras otros se explayaban mostrando todo el catálogo de las principales marcas que se encontraban en el país.

El asunto al final era casarse con un proceso, conocer todos los detalles del mismo y en función de ese conocimiento explorar todas las posibilidades de la imagen, eso sí, siempre calculándolo todo, forzando la imaginación, buscando información y hasta  halagar a los laboratoristas para que el trabajo funcionase en todas las fases.

Claro, debo admitir que la fotografía analógica es limitante por el número de disparos que tenía cada carrete de película, engorrosa, incomoda, obliga a cargar excesivo equipo y llenarse la cabeza de mucho tecnicismo, pero esa misma limitante hacía del oficio un espacio para pensar el mundo desde una óptica más calmada, era espacio de reflexión y de reclusión para muchos, de los tiempos de laboratorio hay mucho matrimonio roto gracias a la pasión de muchos, en esas noches dedicadas a hacer una copia de salón , en los procesados especializados, en esa misma cualidad mágico-mistica de cargar tres cámaras con distintos tipos de película, de cargar además con un almacenaje que no deteriorase la película y ese click que hacíamos pensando en el procesado que le haríamos para que rindiese lo que nuestro cerebro nos dictaba.

En fin , escribo hoy con cierto dejo de nostalgia, aunque sé que el planeta agradece que ya no existan millones de litros de químicos oxidados por la saturación de haluros de plata, muchos además agradecemos la inmediatez y la ausencia de la peste que se adhería a la ropa luego de seis horas revelando y copiando, amén de lo barato y práctico que resulta ahora ser fotógrafo y mejor aún ser artista pues la imaginación ya no depende de los malabares de alquimia que hacíamos antes, solo con un buen programa de retoque y cierto criterio ya estaremos listos para la calle.

Lo único que lamento es que ese espacio de reflexión se reduzca cada día más, los fotógrafos solo son denominados por la cantidad de dinero asociado a su equipo, lo que ha traído esta crisis de identidad pues a pesar de que tener una cámara no te hace fotógrafo, al parecer al gran público le parece que si y los pocos que quedamos aun vivimos bajo el sino de la incomprensión, más aun en esta esquina del tercer mundo donde me ha tocado en suerte nacer y vivir.
Profesor José Ramón Briceño, 2014

@plurifotos


miércoles, 16 de abril de 2014

Fotografía analógica para NO fotografos

TALLER NI P*** IDEA
INTRODUCCIÓN A LA FOTOGRAFÍA ANALÓGICA EXPERIMENTAL Y LOMOGRAFÍA
Aprende las posibilidades que te ofrece la fotografía analógica. Largas o dobles exposiciones, ¿qué es eso?, el rollo ¿cómo lo pongo? , ¿Película ISO 100 o 400? y un largo etcétera de preguntas que van surgiendo, y no tienes ni P*** idea, si alguna de estas dudas ha cruzado tu cabeza al tomar tu cámara analógica, este taller es para ti, aprende a usarla y a sacarle el mejor provecho!
Dirigido a: Personas con o sin conocimientos fotográficos, estudiantes de diseño, comunicación social, artistas, diseñadores o simplemente a personas que quieran divertirse.
Dictado por:
Prof. José Briceño, premio UC 2001, Bienal de fotografía 2006, periodismo educativo UPEL 2010, y titular de la catedra de fotografía de la Escuela de Artes Visuales Rafael Monasterios ,
@plurifotos,
clasesdefoto.blogspot.com
Contenido:
Fotografía y Lomografía, primas cercanas
 La cámara, tipos de cámaras analógicas, ópticas, flash, obturación y diafragma (exposición)
Películas (rollos), ISO, uso y abuso según las capacidades de la cámara
Color, B/N
La luz y sus posibilidades
Hacer fotos analógicas
Procesado y nociones del post procesado de los negativos

El taller incluye:
·         Clase teórica
·         Clase Práctica (paseo fotográfico - lomowalk).
·         Clase de culminación y revisión de resultados.
·         01 Rollo de película a color.
·         01 Revelado y digitalizado (CD con tus fotos).
·         01 Bolso tote para llevar tu cámara, notas, etc.
·         01 Guía de estudio.
·         10% de descuento en nuestras cámaras y productos lomography.
·         Certificado de asistencia.
·         Refrigerios


Requisitos: Traer cámara analógica, o lomografica (cualquier modelo). Edad mínima 15 años.
Cupos disponibles: 10 personas
Precio del taller: 1990 Bs

Inscripciones:
Reserva tu cupo con el 50% del monto de la inscripción, el pago lo puedes hacer por transferencia, deposito o  en efectivo directamente en nuestra tienda “Espacio Ananá”, el resto lo puedes cancelar en partes, pero debe estar totalmente pagado para el inicio del taller.

¡Apresúrate y no te quedes sin cupo!

Lugar: Espacio Ananá – Design Store. Calle Soublette, Los Olivos Nuevos, locales 2y3, frente al estacionamiento Polideportivo Las Delicias, Maracay, Venezuela.
Fecha: 31-05/01-06 y 07-06-2014
·         Teoría: Sábado 31 de Mayo de 9:30 am a 12:30 pm
·         Práctica: Domingo a partir de las 9:00 am (Paseo fotográfico)
·         Revisión: Sábado 7 de Junio 9:30 am a 12:30 pm



jueves, 3 de abril de 2014

Motivos fotográficos


Todos los que hacen fotografías adolecen del mismo mal, una búsqueda exótica de “motivos fotográficos”, para ello organizan viajes, expediciones, hacen estudios en casa, se compran cientos de gadgets , invierten miles de dólares en equipo que el tiempo demuestra inútiles, compran libros de técnica fotográfica, suben millones de imágenes y algunas fotos a las redes sociales, quizás lo peor es que se rodean de sus iguales para felicitarse por un montón de sitios comunes que son representados en sus fotografías.

La verdad señores es que todo lo anterior ni malo es, a todos nos gusta viajar, auxiliar el viaje con la cámara y rehuir del bullicio para aislarse tras el visor es un vicio que me cuesta un poco dejar, sin embargo he ido distanciándome de esos vicios para ir buscando a mi alrededor el tema fotografiable, considero que parte de la búsqueda de cualquiera que se pretenda fotógrafo serio es la de plantearse preguntas, pero todas son válidas incluso la simple, esa de cuestionarse el mundo en que día a día te desenvuelves y para ello valerse de cualquier técnica.

También creo recomendable queridos lectores que se dejen de leer tanto sobre técnica y vuelvan su mirada hacia los maestros, ver y analizar fotos es más productivo que leer cientos de páginas sobre técnicas, procesados, equipos avanzados y trucos de otros, salirse del lugar común debería ser una constante de todos los fotógrafos aficionados o profesionales. Seguro se sorprenden cuando me dirijo a los profesionales, la verdad de los compañeros toca decir algunas cosas, muchos de verdad conocen su oficio, realizan imágenes impecables, son unos maestros del retoque digital, muchos han logrado vida y estatus privilegiados a costa de su trabajo, eso se aplaude, lo que no se puede aplaudir es el cumulo de lugar común, el ambiente de foto fiesta que inunda sus imágenes, la cursilería ramplona aunque impecablemente presentada de muchos, en algunos casos algunos hasta se esfuerzan sin embargo su producción se nota floja dentro del ámbito conceptual, una especie de fusil (copia) del trabajo de otros pero sin la huella que marca la búsqueda personal.

Me disculpan en serio si les suena muy dura la crítica, pero es que a partir de este año he decidido de una vez por todas ser más artista y menos “fotógrafo profesional”, he vendido mi equipo de estudio, me he quedado apenas con mi cámara, un trípode, un flash y un par de ópticas, nada del otro mundo ciertamente, pero es lo suficiente para lo que de verdad deseo que es darme banquete con el mundo sin las ataduras propias de ser fotógrafo de bodas y eventos que por esta parte del mundo es lo más rentable. Quizás algún día vuelva a esos espacios pero espero hacerlo desde mi óptica y nunca más desde lo tradicional.

La pregunta común de mis alumnos es ¿Cómo se puede saber si algo es fotografiable? ¿Cuál es la manera en que descubro como es una foto para un salón de arte? ¿Cuáles son las imágenes validas al momento de plantearse un portafolio?, mi respuesta invariablemente es, todas y ninguna, todas por que el mundo está pleno de millones de segundos no utilizados y que nos podemos robar, la idea de ser artista es la de doblar la realidad para elevarla a otras cotas creíbles o increíbles, eso es otro asunto para discusión, lo importante es hacer que esa realidad deje de ser cotidiana para nuestro espectador, que sea fácilmente reconocible y si queremos hacer algo conceptual, deberemos hacer nuestra imagen lo suficientemente legible para que todas las lecturas quepan, desde la que hace cualquier espectador despreocupado hasta la del ojo experto que diseca cada imagen y su interrelación con el mundo así como las posibles estrategias intertextuales del autor.
La imagen ramplona del paisaje bonito, la viejita, el niñito, la pared descascarada, el pueblito miserable, la playa luminosa, el bosque encantado y cualquier otro lugar común debería ser dejado de lado, buscar en esos mismos motivos espacios “diferentes” para su abordaje. Esta y no otra debería ser la búsqueda de todo fotógrafo, conocer el lugar común para obviarlo, quizás comenzar por ahí solamente para abandonarlo en el camino e ir buscando su propia identidad dentro del universo de la imagen, de nada vale un equipo de 6.000 Dolares si vas a hacer las mismas fotos que mi mamá con su móvil.
Profesor José Ramón Briceño, 2014
@plurifotos



miércoles, 5 de marzo de 2014

Consejos para fotografiar las protestas


Saludos lectores, sé que este espacio no está dedicado a cosas políticas, solo a la fotografía, pero como soy habitante de Venezuela, preocupado por mi país, es más, tengo la férrea creencia de la imagen como parte de la memoria colectiva y testigo de la historia, más aun cuando la fotografía ha pasado a formar parte intrínseca del quehacer diario de la mayoría de los seres humanos gracias a los Smartphones, tablets y demás artilugios digitales propios de estos tiempos, amén de la cantidad de cámaras réflex y no que por su bajo precio andan en manos de muchos.

Hoy vamos a hablar de disidencia y fotografía, me voy a permitir robarme aquella máxima izquierdosa de los sesenta que hablaba de una tal “fotografía urgente” que no era más que una muy mala copia y peor procesado pero       que en vista de las necesidades del momento se requería fuese puesta a circular sin los primores propios del correcto procesado manual de la época. Ahora estamos ante una disyuntiva similar solo que plena de pixeles y bytes pues en muchos casos la imagen va directo del aparato a las redes sociales, sin tiempo de retoques ni apliques, para que cumpla su rol de denuncia.

Esa misma premura ha de causar muchos inconvenientes que podríamos solventar antes de tomada la imagen y así procurar trabajar con la suficiente rapidez para no ser descubiertos por la fuerza pública, ir presos, robados y quién sabe si algo peor, vamos primero con los Smartphone, el enfoque usualmente en esos aparatos es lento, yo recomiendo hacer seguimiento de la acción mientras se encuentra en momento justo, sin disparar hasta que lo veas, segundo, desconectar (de ser posible, si no, no te arriesgues) el flash para no ser denunciado por el destello, luego claro de subir la sensibilidad de nuestro sensor lo más que se pueda, evitar en lo posible usar el zoom de los equipos pues desmerita la calidad final.

Para quienes tienen equipos réflex, valen los mismos consejos, solo que las réflex tienen que desconectar la posibilidad de usar el autofoco en las noches ya que la mayoría de los equipos tienen una luz de enfoque que puede jugarles malas pasadas, trabajar con el foco manual tiene varias ventajas, entre ellas la rapidez del disparo, la desventaja es que jamás estaremos seguros del foco hasta descargar , lo mejor que podemos hacer es hacer foco al infinito, que por lo general las ópticas (lentes) que vienen de fábrica no supera los tres metros de foco preciso, no usen para revisar las pantallas de sus cámaras hasta que estén a cubierto y lejos de todo peligro pues la luz de esas pantallas pueden denunciarlos, es más, si pueden háganse de una óptica larga, un buen teleobjetivo para que trabajen a cubierto, si no se puede nada de eso, no dejen nada al azar, provéanse de rutas de escape, amigos cercanos y si pueden conversen con los que funjan como “lideres” de las manifestaciones para que les presten ayuda pues es una de las maneras de estar protegido de confusiones innecesarias.

Espero que les sirvan estos consejos de algo, así como tengo la esperanza de poder seguir escribiendo en este blog y que la censura no me alcance. Amigos fotografos aficionados y profesionales, tenemos la responsabilidad de resguardar la memoria de nuestros pueblos, difundirla y masificarla pero con cuidado para que las pupilas puedan seguir trabajando.
José Ramón Briceño, 2014
@plurifotos


sábado, 18 de enero de 2014

Instrucciones para mejorar la mirada

La fotografía es un medio bastante versátil, da para todo, desde ganarse la vida hasta guardar pedazos de ella en papel químico, hay quienes terminan de hacer de ella un arte, otros la prostituyen de tal manera que da pena la cosa de decir que tenemos el mismo oficio, los menos invierten miles de dólares solamente para fanfarronear frente a los amigos y hacer las mismas malas fotos de cuando tenía la desechable.

Hoy me preguntaban que, si tenía el chance de formar artistas que le diría para ser fotógrafos exitosos, lo que le contesté a la persona que me hizo la pregunta fue que “Les demostraría que la fotografía es un medio pero jamás un fin” mientras alguien crea lo contrario terminará siendo del montón increíble de malos fotógrafos que se creen la octava maravilla del mundo. Miles hay pululando por ahí, lo peor es que muchos terminan dando clases por que no encuentran su nicho y además, en algunos casos, quieren sentirse “algo” dando clases de fotografía, que, aunque sea lo respeten sus alumnos.

Puedes manejar la técnica de los gurúes de los blogs y revistas especializadas, gastarte miles de euros en equipo, tener el estudio soñado, las miles de luces, los cientos de gadgets electrónico y aun así, puedes ser malo, la “foto bonita” es como un jarrón chino, muy bello pero inútil. La imagen perfectamente lograda es como un mal poema, puede ser que lo leas una vez pero nunca más te molestas en volverlo a ver, pues es tan común que no tienen sentido darle otra mirada.

La buena foto es esa que responde preguntas, genera otras, a algunos las preguntas mismas son la respuesta a su búsqueda, eso es una buena imagen, esas cuya composición te parece algo nuevo a pesar de ser cotidiano, te muestra otros mundos que a su vez reflejan lo que hay al fondo de las pupilas de quienes toman esas fotos, no necesariamente tiene que ser “artística” solamente, también nos encontramos maravillas así en el foto-periodismo, la moda, el retrato, científica, submarina y hasta de eventos sociales, donde todos tienen sus contra partes ramplonas , vulgares y silvestres, que al final es lo que más abunda . Hay el mal entendido de que solo la fotografía en blanco y negro es “artística”, sin embargo difiero en eso, la escogencia de la técnica fotográfica a usar solo está definida por el fin de esa imagen, aunque ella, en si misma, a su vez sea el medio del que se vale el fotógrafo para comunicarse con el mundo.

Si el trabajo no tiene nada importante o poético que decir, mejor se queda calladito en sus ordenadores, paredes o carpetas, cuando su “obra” tenga historias que contar, de una manera aproximadamente original, con trazas de haber sido resultado de un estudio previo, una eterna pregunta, la reflexión y hasta el intercambio con los amigos entre tragos, no la muestres ni gastes tu dinero enviando a un salón pues lo más seguro es que termines no entrando en la competencia, ese es realmente el secreto del éxito fotográfico, la duda constante ayuntada a la técnica y a la investigación, es más hasta mirar y fusilar (copiar) el trabajo de los maestros, se vale como ejercicio de aprendizaje, buscar esas dudas entre los libros también.

La literatura no fotográfica ayuda al proceso creativo, al final todo se resume a mostrar al universo el mundo interior, por muy atormentado que esté, muy alegre, deprimido o exclusivamente racional siempre tiene cosas que decir, toca poner atención a esas dudas internas, desmenuzarlas y plantearse el trabajo desde cada trozo de esa duda destazada. Claro, tal como dije más arriba, todo eso junto con un cierto dominio de la técnica y sus avatares, tanto en producción como en la post producción del portafolio resultante.

Esos novatos y esos otros que se asumen profesionales, les recomiendo, aunque sea por ejercicio, busquen esa duda, plásmenla en papel vean cada arista de las posibilidades, usen el Internet y vean cosas similares de los maestros, así se enterarán como mejorar su mirada y tendrán claro ese axioma de que “La fotografía es un medio y no un fin en si misma”, saludos desde mi esquina.
Prof. José Ramón Briceño
@plurifotos

 
Foto robada del maestro Luis Brito como homenaje desde mis páginas